La reconocida actriz, modelo y exreina de belleza venezolana Carolina Perpetuo ha generado un profundo impacto en la opinión pública tras ofrecer una de sus entrevistas más íntimas y reveladoras. En una conversación con el periodista Luis Olavarrieta, Perpetuo abordó sin tapujos el doloroso proceso que vivió durante y después de su matrimonio con el cantautor Sergio Pérez, uno de los músicos más populares de la década de los 80 en Venezuela. La actriz confesó que el fin de su relación estuvo marcado por un quiebre emocional devastador y por situaciones de violencia doméstica que precipitaron la ruptura definitiva.
Un quiebre profundo en el alma
Durante el encuentro, Olavarrieta planteó una interrogante compleja sobre qué resulta más doloroso: si perder al ser amado o descubrir que la persona con la que se comparte la vida no es quien se creía. Ante esto, Perpetuo admitió que la separación representó un golpe feroz para su estabilidad emocional. La intérprete describió ese período como un proceso de muerte y lenta reconstrucción personal, asegurando que tras el divorcio se sintió fragmentada y obligada a recoger sus propios pedazos para salir adelante.
La violencia doméstica como límite innegociable
A pesar de la intensidad de sus sentimientos en aquel entonces, la actriz enfatizó que existen límites que jamás deben cruzarse en una relación de pareja. Perpetuo señaló que intentó buscar vías de entendimiento para salvar el vínculo, pero la situación se tornó insostenible debido a la falta de madurez y a la evasión de responsabilidades por parte de su expareja. La revelación más contundente de la entrevista llegó al referirse directamente a episodios de agresión física o psicológica en el hogar.
«Los hombres a veces son muy cobardes para asumir sus errores. Hubo una situación en verdad dura de lo que llaman violencia doméstica. Entonces, cuando se llega a ese punto, ahí se rompe todo», aseveró con firmeza. La actriz recordó una de las máximas que le inculcó su madre como guía de vida: cuando se pierde el respeto y se entra en el terreno de la agresión, la relación debe darse por terminada de inmediato.
Un cierre sin disculpas y la reconstrucción personal
A pesar de los años transcurridos desde la separación, Perpetuo reveló que las heridas de aquel proceso dejaron secuelas complejas, en gran parte porque nunca existió un acercamiento por parte del músico para ofrecer disculpas o propiciar una conversación sanadora. No obstante, rememoró las palabras que le dirigió el día en que firmaron el divorcio, instándolo a aprender a pedir perdón por el daño causado.
Con el paso del tiempo, Carolina Perpetuo logró rehacer su vida personal y consolidar una trayectoria artística respetada en la televisión, el teatro y el cine venezolano. Su testimonio actual no solo arroja luz sobre un capítulo privado de su pasado, sino que también pone de relieve la importancia de visibilizar y denunciar la violencia de género en todos los ámbitos de la sociedad.

