El tribunal estadounidense que revisa el caso judicial de Nicolás Maduro ordenó proteger las pruebas del juicio. Por lo tanto, los fiscales entregarán los documentos directamente a los abogados defensores.
El magistrado a cargo fijó límites estrictos sobre cómo revisar la información recibida. En consecuencia, la difusión pública de estas evidencias queda prohibida.
«Con el consentimiento de todas las partes, la Fiscalía queda autorizada a entregar a los abogados defensores la totalidad de ese material electrónico, que será considerado material APO (Solo para Posesión de los Abogados) salvo que se indique otra clasificación», indica la orden.
Asimismo, los defensores examinarán los archivos digitales obtenidos de computadoras y teléfonos. El juez vigilará el cumplimiento de las normas fijadas para el proceso.
Restricciones clave en el caso judicial de Nicolás Maduro
Por su parte, los documentos entregados incluyen datos personales guardados en dispositivos decomisados. Sin embargo, los acusados no podrán conservar estas copias físicamente.
Los abogados deberán mantener guardada la información sin compartirla con otras personas. Además, los detenidos verán el material únicamente en presencia de sus defensores.
Las normas sobre la revisión de documentos seguirán vigentes hasta terminar el proceso. Por consiguiente, el seguimiento al caso judicial de Nicolás Maduro requiere bastante prudencia.
Los acusados continúan bajo custodia en la ciudad de Nueva York desde enero. Por esta razón, el tribunal coordina cada paso con los abogados de la defensa.
La defensa pidió rechazar el proceso alegando inmunidad para los dos detenidos. Finalmente, el tribunal estudia la petición presentada formalmente por el equipo legal.
Igualmente, los abogados preparan las respuestas ante cada acusación de los fiscales. De este modo, el avance del caso judicial de Nicolás Maduro sigue un cronograma claro.
El comienzo del juicio está programado formalmente para mediados del próximo año. En efecto, ambas partes organizan la información que presentarán ante el jurado.
Las reuniones previas permitirán ordenar los papeles del expediente sin sorpresas ni demoras. Por último, la corte mantendrá la supervisión diaria de todo el proceso.

