Hollywood de luto por la triste noticia: Catherine O’Hara murió este viernes 30 de enero a los 71 años. La legendaria actriz canadiense deja un legado imborrable de cinco décadas en cine y televisión, confirmaron su mánager a PEOPLE y fuentes cercanas a TMZ.
Catherine O’Hara murió tras una breve enfermedad en su hogar en Los Ángeles, según detalló su agencia CAA.
La causa exacta no ha sido revelada, pero la conmoción recorre la industria del entretenimiento.
Nacida el 4 de marzo de 1954 en Toronto, Catherine Anne O’Hara creció en una familia trabajadora y mostró su pasión por la actuación desde niña, interpretando a la Virgen María en una obra navideña escolar. Su carrera despegó en el Second City Theatre y en SCTV (1976-1984), donde brilló como comediante, actriz y guionista, ganando un Emmy en 1982.
En los 80 transitó al cine con roles en After Hours y Heartburn, pero explotó con Delia Deetz en Beetlejuice (1988), personaje que repitió en la secuela de 2024. Catherine O’Hara murió dejando grabado en la memoria colectiva su inolvidable interpretación como la madre de Kevin en Mi pobre angelito (1990) y su secuela (1992), películas navideñas que marcaron a generaciones.
Catherine O’Hara como Kate McCallister en Mi pobre angelito (IMBD)
Su versatilidad la llevó a la voz de Sally en El extraño mundo de Jack (1993), colaboraciones con Christopher Guest en mockumentaries como Best in Show y A Mighty Wind, y un renacimiento espectacular con Moira Rose en Schitt’s Creek (2015-2020), rol que le valió Emmy, Globo de Oro y SAG Award.
En años recientes, participó en The Studio de Apple TV+ (nominada al Emmy) y como Gail en la segunda temporada de The Last of Us (2025). Catherine O’Hara murió sin haber confirmado regreso a proyectos futuros, aunque su última aparición pública fue en 2025.
Estuvo casada desde 1992 con el diseñador Bo Welch (conocido en Beetlejuice), con quien tuvo dos hijos: Matthew y Luke, quienes la sobreviven junto a su esposo.
Catherine O’Hara murió, pero su humor excéntrico, calidez y talento perdurarán eternamente en la cultura pop.

