El Ministerio de Salud de Chile instruyó el aislamiento preventivo de dos personas que viajaron en el crucero MV Hondius. Esta embarcación registró un brote de hantavirus que, según la Organización Mundial de la Salud, ya ha dejado un saldo de tres fallecidos.
Aunque ambos pasajeros se encuentran sanos y sin síntomas, las autoridades realizan un seguimiento epidemiológico estricto que incluye testeos constantes.
La ley prohíbe divulgar la identidad de quienes se encuentran bajo observación médica actualmente para proteger su integridad personal. No obstante, la autoridad sanitaria reiteró su compromiso de mantener informada a la ciudadanía ante cualquier novedad.
Vigilancia epidemiológica y origen del hantavirus
El gobierno chileno descartó que los turistas afectados sufrieran la exposición al virus dentro de su territorio nacional. La pareja neerlandesa fallecida transitó por el país en un periodo que no corresponde técnicamente al de incubación del hantavirus.
De acuerdo con los reportes, los viajeros recorrieron la Patagonia y la provincia de Neuquén antes de embarcarse en la ciudad de Ushuaia. Las investigaciones se centran en los lugares de pernocta previos para identificar el foco exacto de la infección inicial.
Expertos confirmaron que la variante Andes es la responsable del brote detectado en el crucero de lujo con ciento cuarenta y siete personas. El hantavirus bajo esta cepa es especialmente peligroso debido a su capacidad demostrada de transmitirse directamente entre seres humanos.
Riesgos y prevención
El virus es transmitido principalmente por el ratón de cola larga, una especie que habita en los bosques templados del sur. El contagio se produce por la inhalación de partículas virales y puede causar complicaciones cardiorrespiratorias de extrema gravedad para el paciente.
Chile ha confirmado treinta y nueve casos de la enfermedad en lo que va del año, con una letalidad que alcanza el treinta y tres por ciento.
Finalmente, las autoridades recomendaron extremar las medidas de higiene en zonas rurales y evitar el contacto con roedores silvestres de forma directa. La detección temprana del hantavirus sigue siendo la herramienta más eficaz para reducir los índices de mortalidad registrados.

