
Los superalimentos se han convertido en los aliados de la dieta saludable. Cada vez son más protagonistas en el día a día y todo debido a las propiedades que aportan al organismo, siempre y cuando su ingesta se realice con frecuencia, así como por los numerosos beneficios para la salud.
También llamados ‘superfoods’, su consumo no ofrece resultados milagrosos, pero combinados con una vida saludable pueden ayudar a conseguir un cambio físico e incluso a perder algunos kilos de más.
Hay superalimentos de todo tipo: pueden ser frutas, verduras, especias, carne, pescado, entre otros. Son muy versátiles y se pueden adaptar a cualquier plato, además puedes optar por los que más te gusten o los que mejor funcionen para tus necesidades. Los hay que ayudan a adelgazar, a disminuir los niveles de colesterol o azúcar en sangre, e incluso a mejorar la piel y las defensas. Cada producto tiene unas propiedades concretas y diferentes, los unos de los otros, por lo que sólo hay que escoger y apostar por aquel que vaya mejor con aquello que queramos mejorar.
La mayoría de superalimentos se pueden conseguir a un precio muy económico en supermercados o herbolarios. Unos son más conocidos que otros y que, seguramente, todos tomamos en el día a día. Por ejemplo, en este grupo se encuentran el aceite de oliva, el brócoli, las nueces, la calabaza, las legumbres o las espinacas, entre otros. Pero también existen otros que son menos populares pero que ya empiezan a hacerse un hueco en nuestras recetas.
En esta ocasión vamos a hablar del chucrut, también conocido como sauerkraut (en alemán) o choucroute (en francés). Es el producto final de la fermentación de hojas la col. Forma parte de la gastronomía de países como Francia, Alemania, Polonia o Rusia.
En China hace mil años los médicos recomendaban beber el jugo de col fermentada para preservar la salud y fortalecer el sistema inmunológico.
Teniendo en cuenta que la col es una hortaliza de gran valor nutricional (al igual que otras hortalizas de la familia botánica de las crucíferas como la coliflor, las coles de Bruselas o el brócoli), el resultado de su fermentación, el chucrut, tiene el enorme beneficio de que se multiplican esas propiedades beneficiosas durante el proceso de la fermentación láctica.
Estos son sus beneficios para el organismo:
1 Aporta colágeno
El chucrut interviene en la formación del colágeno, una vitamina implicada en la cicatrización de las heridas y la absorción del hierro.
2 Buen funcionamiento del corazón
El chucrut tiene cantidades significativas de vitamina A, esencial para el buen funcionamiento del corazón, los riñones y los pulmones, así como para tener una correcta visión.
3 Mejora el tracto digestivo
Incorporando la col fermentada a nuestra dieta estamos ayudando a mejorar los desórdenes de tipo digestivo, el intestino inflamado o los episodios de diarrea y del, tan común, estreñimiento.
4 Acción detox
El consumo de chucrut puede aumentar el proceso depurativo normal del organismo y mejorar dolencias como la gota (ácido úrico alto), la artritis y la retención de líquidos, entre otros.
5 Fuente de vitaminas
El chucrut aporta vitamina C, necesaria entre otras para la absorción del hierro, por lo que es imprescindible para evitar la anemia. Por otra parte, las vitaminas B1 y B2 son muy importantes para nuestro sistema nervioso, interviniendo en el proceso del aprendizaje y la memoria, pero también ayudan a retrasar el envejecimiento, cuidan nuestro cabello y uñas y son imprescindibles para las etapas del crecimiento.
LAS PROVINCIAS/ RDN

