El ciclismo de montaña en Cusco se tiñó de tragedia cuando un turista estadounidense murió luego que lo impactara un rayo durante una tormenta eléctrica.
El accidente ocurrió en el distrito de Ocongate, donde un grupo de ciclistas ascendía a más de 4.200 metros sobre el nivel del mar.
Mientras se preparaban para descender, una tormenta eléctrica sorprendió al grupo, provocando la caída de rayos que alcanzaron directamente a los deportistas en plena ruta.
Tragedia en ciclismo de montaña en Cusco
El ciclismo de montaña atrae cada año a cientos de turistas, pero las condiciones climáticas extremas convierten la experiencia en un desafío peligroso.
Según medios locales, James Alexander Fernández, de 41 años y nacionalidad estadounidense, perdió la vida tras recibir el impacto directo de un rayo.
Otros dos ciclistas resultaron gravemente heridos y los trasladaron rápidamente hacia la ciudad de Cusco para recibir atención médica especializada en el hospital regional.
La policía llegó al sector Occoruro–Chimpahuaylla, confirmando el fallecimiento del turista y coordinando el rescate de los sobrevivientes en condiciones de emergencia por la tragedia en el ciclismo de montaña en Cusco.
Esta zona la reconocen por su geografía extrema y cambios bruscos de clima, lo que incrementa los riesgos para quienes practican deportes de aventura.
Autoridades locales exhortaron a los visitantes a tomar precauciones adicionales, recordando que las tormentas eléctricas en la acrópolis pueden representar un peligro letal.
El impacto emocional de la tragedia en el ciclismo de montaña ha generado conmoción entre la comunidad turística, que ve en Cusco un buen destino emblemático.
A los familiares del turista les informaron de inmediato, mientras las autoridades consulares estadounidenses coordinan el proceso de repatriación y acompañamiento en este difícil momento.
La noticia también reabre el debate sobre la seguridad en actividades de aventura, donde la naturaleza impone límites que deben respetarse con responsabilidad.
El ciclismo de montaña en Cusco seguirá siendo atractivo, pero esta tragedia recuerda la necesidad de prudencia, respeto por la naturaleza y medidas preventivas estrictas.

