La mañana de este miércoles, el silencio en la mayor base militar del este del Misisipi se rompió por el eco de disparos. Un tirador activo obligó a las autoridades de Fort Stewart a ordenar un cierre total de seguridad (“lockdown”) en el área del 2 Equipo de Combate de Brigada Blindada, dejando como saldo cinco soldados heridos.
El primer reporte de emergencia ingresó a las 10:56 a.m. y movilizó de inmediato a las fuerzas del orden. Menos de 40 minutos después, a las 11:35 a.m., al presunto atacante lo arrestaron. Durante ese tiempo, las alarmas se activaron y las órdenes fueron claras: cerrar puertas, bloquear ventanas y mantenerse bajo resguardo.
A las 11:09 am, médico personal de emergencia llegó al lugar y atendió a los cinco soldados lesionados, a quienes posteriormente los trasladaron al Hospital Comunitario del Ejército Winn. Las autoridades confirmaron que todos recibieron atención inmediata y que la vida de ninguno corre peligro.
El cierre general del área principal se levantó a las 12:10 pm, pero el complejo del 2 Equipo de Combate de Brigada Blindada permanece bajo restricción mientras avanza la investigación.
Respuestas oficiales y solidaridad
La Casa Blanca informó que al presidente Donald Trump le notifiaron de los hechos y que sigue de cerca la situación. La fiscal general Pam Bondi expresó que las agencias federales en Georgia están coordinando apoyo en la base y enviaron un mensaje de solidaridad.
“Estoy orando por todas las víctimas y por nuestras tropas en la base”.
El gobernador Brian Kemp también emitió un mensaje en la red X:
«Estamos profundamente entristecidos por la tragedia de hoy en Fort Stewart. Nuestros corazones y oraciones están con las víctimas, sus familias y con todos los que sirven».
Los representantes Buddy Carter y Marjorie Taylor Greene se sumaron al llamado a orar por los soldados heridos y las fuerzas de seguridad que actuaron en el lugar.
Precauciones más allá de la base
Algunas escuelas en las cercanías de Fort Stewart activaron protocolos de cierre preventivo para proteger a estudiantes y personal hasta que la amenaza quedó controlada.
El FBI en Atlanta confirmó que su oficina en Savannah trabaja de la mano con la División de Investigación Criminal del Ejército para esclarecer el caso.
Fort Stewart, ubicada al suroeste de Savannah, es la instalación militar más grande del este del Misisipi y hogar de millas de soldados y sus familias. Hoy, su rutina se vio interrumpida por un episodio que deja en evidencia que, incluso en un lugar preparado para la guerra, el peligro puede llegar sin previo aviso.
CBS12/RDN

