El expresidente Álvaro Uribe Vélez se pronunció por primera vez luego de que la Fiscalía decidiera llevarlo a juicio por los presuntos delitos de soborno y fraude procesal. El expresidente leyó un comunicado en sus redes sociales. Aseguró que «este juicio lo adelantan por presunciones políticas«.
Uribe aseguró nunca instigó para cambiar o silenciar testimonios de testigos y añadió que las intervenciones telefónicas «ilegalmente interceptadas, llevó a la Corte a presumir que eso era una apariencia de mi parte, una simulación. Este juicio lo adelantan por presunciones políticas, por venganzas políticas, sin pruebas que permitan inferir que yo buscaba sobornar testigos o engañar a la justicia«, expresó.
Según el ex mandatario colombiano, estas decisiones en su contra «dan señales de ser parte de motivación para un acuerdo de paz total o para una ley de punto final. Entonces que le perdonen a los delincuentes, como lo hicieron con las Farc, y lo justifiquen con la ficción de perdonar a quienes no hemos delinquido. Todo esto coincide con la traída de Mancuso, a quién yo extradité«.
De igual manera, insistió en una «clara premeditación» para interceptar su teléfono. «La Corte ordenó interceptar el teléfono de otra persona, pero interceptaron el mío, ya tarde aceptaron el error y me desconectaron. Es clara la premeditación para interceptar mi teléfono, como lo acredita que después de que el operador dijo que aparecía la voz mía y no la de la persona cuya interceptación ordenaron, la Corte ordenó que continuarán», explicó.
A renglón seguido, Uribe habló del senador Iván Cepeda y la exsenadora Piedad Córdoba: «Sus visitas a cárceles de Estado Unidos son hechos que han tenido notoriedad, además con otros exparamilitares que han estado recibiendo esas visitas como Mancuso», comentó, y añadió que «ofrecieron beneficios» a exparamilitares extraditados por hablar de nexos suyos con estos grupos.
«Qué diferencia en el tratamiento: a mis acusadores les permiten de todo, y a mi me acusan sin pruebas por soborno de testigos y engaño a la justicia (…) ha sido tanta la manipulación en mi contra, que el señor Mancuso no quiso declarar en mi caso sacando disculpas inaceptables (…) quieren y necesitan igualar a quiénes hemos defendido la democracia y la ley con los delincuentes ¿Dónde están las pruebas contra mi persona? «, sostuvo.
El exjefe de Estado hizo también un repaso lineal de su proceso: «Conocí el proceso cuando me llamaron a indagatoria, entre julio de 2018 y agosto de 2020 estuve en libertad, cuando al decir de los magistrados soy una persona peligrosa para la sociedad. Entre el llamamiento a indagatoria y la indagatoria, transcurrieron casi 15 meses, y entre la indagatoria y la medida de privación de la libertad hubo otros 10 meses», comenzó Uribe.
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