Con las esperanzas renovadas por sus últimas dos victorias frente a Chile y Venezuela, Bolivia recibió a Colombia en el estadio municipal de El Alto, ubicado a 4.090 metros sobre el nivel del mar. Se trata del escenario más elevado del planeta, con el que el equipo liderado por Oscar Villegas intenta hacerse fuerte para luchar por uno de los seis boletos directos hacia la Copa del Mundo que se desarrollará en Estados Unidos, México y Canadá, aunque también mira con buenos ojos el Repechaje (reservado para el que finalice séptimo en la tabla).
Sin embargo, la prematura expulsión a Héctor Cuellar por una violenta patada contra Roger Martínez debilitó al conjunto local. Es que el delantero de Racing se mostraba intratable, a pesar de las condiciones que imponían los factores externos, por lo que la mal llamada “Ley de último recurso” motivó al árbitro brasileño Wilton Pereira Sampaio a sacar la cartulina colorada de inmediato.
La decisión del juez fue acertada. Sobre todo porque la infracción sacó de la cancha al goleador de la Academia. El atacante se retiró en camillas y debió ser reemplazado por Jhon Córdoba, quien en una de sus primeras intervenciones estrelló un remate en el poste. Las mismas alarmas que se encendieron en el Cilindro de Avellaneda volvieron a sonar cuando Jeyson Chura sintió una molestia muscular y también dejó el campo de juego en el carrito del personal médico para que fuera reemplazado por Gabriel Villamil.
En el complemento, Bolivia logró ponerse en ventaja mediante una obra de arte interpretada por Miguel Terceros. Es que el joven de 20 años encaró a toda velocidad por el sector derecho y después de dos amagues deliciosos con los que se sacó de encima a sus marcas, sacó un violento disparo que se colgó en el ángulo más lejano de Camilo Vargas. Un golazo que provocó el delirio del público local. “Si se puede”, se escuchaba desde las tribunas, con un entusiasmo similar al que vivió el pueblo del altiplano en las Eliminatorias para el Mundial de 1994, donde logró una histórica clasificación de la mano del Diablo Etcheverry. En aquella ocasión, el certamen más codiciado del planeta también se disputó en el país del norte.
El equipo dirigido por Óscar Villegas aspira a consolidarse entre los equipos con opciones claras de acceder a la Copa del Mundo. Por su parte, los cafeteros, únicos invicto en estas eliminatorias, intentan mantener su racha y seguir a la par con la Argentina, único líder del torneo (dos puntos por delante).
Villegas, adoptando un enfoque cauteloso “paso a paso”, ha preparado a su equipo para desempeñar un fútbol intenso y equilibrado en todas las líneas. Aunque no contará con el lateral Roberto Carlos Fernández debido a una sanción por acumulación de tarjetas, Villegas suma al mediocampista Adalid Terrazas y al regreso de Ramiro Vaca, quien cumplió previamente una sanción.
“Éste es un deporte y vamos a enfrentar a una selección de las más grandes en este momento en Suramérica y eso es un privilegio, es una alegría, eso nos genera muchísima motivación y ahora nos toca tratar de desarrollar esa alegría en el campo de juego”, aseguró el entrenador boliviano.
Colombia, bajo la dirección del entrenador argentino Néstor Lorenzo, ha estado en Cochabamba aclimatándose a la altitud desde el viernes previo al encuentro. Sin embargo, Lorenzo ha enfrentado la dificultad de no contar con todos sus jugadores desde el inicio, dada la llegada escalonada de los mismos. Una de las novedades del equipo colombiano es la inclusión del defensa Andrés Felipe Román, en reemplazo del lesionado Daniel Muñoz.
Actualmente, Colombia ocupa la segunda posición en la tabla clasificatoria con 16 puntos, mientras que Bolivia está en el octavo puesto con 9 unidades tras superar a Venezuela (4-0) y Chile (1-2) recientemente. Históricamente, las selecciones de Bolivia y Colombia se han enfrentado siete veces en tierra boliviana, donde la Verde ha ganado una vez, los Cafeteros dos veces, y los cuatro encuentros restantes terminaron en empate.

