Un juez federal del Distrito de Colorado condenó a 20 años de prisión a los ciudadanos venezolanos Darwin Veliz-González, Jefferson Balza-Delfín y Yender Enrique Campos-Malavé. La sentencia, confirmada por la Fiscalía de Estados Unidos, se dictó tras ser hallados culpables del secuestro, tortura y mutilación de un exfuncionario policial venezolano en la ciudad de Denver. Las autoridades federales señalaron que este violento crimen está directamente relacionado con las operaciones de la organización criminal transnacional conocida como el Tren de Aragua, la cual ha extendido su presencia en territorio estadounidense.
Detalles de un cautiverio marcado por la violencia
Los hechos que motivaron la condena se desencadenaron en octubre de 2024. El 16 de ese mes, agentes del Departamento de Policía de Denver acudieron a una residencia ubicada en el 535 South Hazel Court tras recibir una llamada de emergencia. Aunque en una primera inspección los oficiales no detectaron indicios de actividad delictiva, la víctima se presentó al día siguiente en una estación policial para denunciar formalmente que había sido retenida y sometida a graves torturas por parte de sus compañeros de vivienda, quienes descubrieron que tanto él como su padre habían pertenecido a cuerpos policiales en Venezuela.
Extorsión transnacional y mutilación grabada
Durante el cautiverio, los tres sentenciados mantuvieron a la víctima atada, limitaron severamente su acceso a agua y alimentos, y registraron las agresiones físicas mediante teléfonos celulares. Según las pruebas presentadas en el proceso judicial, los agresores asfixiaban al hombre con una cuerda hasta dejarlo casi inconsciente, le sumergían la cabeza en recipientes con agua y lo golpeaban repetidamente con armas de fuego. El objetivo de estas acciones era extorsionar a sus familiares en Venezuela para exigirles un rescate económico.
La investigación conjunta del FBI y la Policía de Denver determinó que los videos de las torturas fueron enviados a la esposa de la víctima y a otros miembros de la estructura internacional del Tren de Aragua como mecanismo de presión. Ante la demora en el pago exigido, líderes de la organización sugirieron mutilar al rehén. Fue entonces cuando Jefferson Balza-Delfín utilizó un alicate para amputarle el dedo meñique de la mano derecha a la víctima mientras registraba el acto en video.
Acciones judiciales y combate al crimen organizado
En el marco de este caso, registrado bajo el expediente número 25-cr-331-PAB, la justicia estadounidense también ha presentado cargos contra Brawins Dominique Suárez Villegas, alias “Chino San Vicente”, por su presunta participación en la conspiración y por delitos contemplados en la ley RICO contra el crimen organizado. El juez federal senior John L. Kane ordenó el ingreso inmediato de los tres condenados al sistema penitenciario federal para cumplir su condena sin derecho a fianza.
El fiscal federal para el Distrito de Colorado, Peter McNeilly, y la agente especial a cargo de la oficina del FBI en Denver, Amanda Koldjeski, destacaron la relevancia de esta sentencia y reafirmaron el compromiso de la Fuerza de Tarea contra Empresas Criminales Violentas para desmantelar las operaciones del Tren de Aragua en la región. Por su parte, el jefe de la Policía de Denver, Ron Thomas, valoró la valentía de la víctima al denunciar los hechos, lo que permitió neutralizar a esta célula delictiva.

