El canciller venezolano, Yván Gil, calificó hoy como un relato ficticio la denuncia de Guyana sobre un tiroteo fronterizo dentro del Conflicto en el Esequibo.
Por consiguiente, el funcionario aseguró que Georgetown busca fabricar cortinas de humo mediáticas para evadir sus obligaciones legales ante la actual controversia por el territorio.
La Fuerza de Defensa de Guyana reportó previamente que un soldado resultó herido por disparos mientras custodiaba lanchas civiles cerca del estratégico río Cuyuni.
Sin embargo, el gobierno de Venezuela sostiene que estas acusaciones son maniobras recurrentes cada vez que ocurren procedimientos internacionales importantes sobre la Guayana Esequiba reclamada.
El Acuerdo de Ginebra frente al conflicto en el Esequibo
Venezuela ratificó que el pacto de 1966 representa el único mecanismo jurídico válido para alcanzar una solución satisfactoria dentro del histórico Conflicto en el Esequibo.
Mientras tanto, el agente venezolano Samuel Moncada rechazó formalmente la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia para resolver la disputa territorial con el país vecino.
No obstante, las autoridades guyanesas mantienen que grupos criminales provenientes de Venezuela, que operan activamente en la frontera común, perpetraron los ataques recientemente.
Por otra parte, la patrulla militar guyanesa repelió el fuego enemigo y escoltó al convoy civil hacia una zona segura durante el reciente altercado.
El Conflicto en el Esequibo atraviesa una etapa crítica debido a las audiencias orales en La Haya donde ambas naciones presentan sus argumentos históricos y jurídicos.
Efectivamente, la diplomacia venezolana insiste en que las recientes denuncias de violencia son intentos desesperados por manipular la opinión pública global y evitar el diálogo.
Asimismo, el Ejecutivo Nacional reiteró que no reconocerá fallos unilaterales que ignoren los derechos soberanos de su nación sobre la zona en disputa.
En consecuencia, la tensión política escaló tras el despliegue de ejercicios militares y la presencia de buques extranjeros en aguas cercanas a la costa reclamada.
Finalmente, el mundo observa con atención cómo este Conflicto en el Esequibo redefine las relaciones energéticas y diplomáticas en toda la región de América Latina.
Finalmente, la estabilidad regional depende de que ambas partes respeten los tratados previos y eviten incidentes armados que puedan desencadenar una crisis de mayor escala.

