En un hito para la ciberseguridad y la persecución de delitos financieros digitales en Venezuela, el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) logró la restitución de 772.440,75 USDT y 182,30 SOL, equivalentes a aproximadamente 791.252 dólares, que habían sido sustraídos a un ciudadano en el territorio nacional. La exitosa operación de rastreo y recuperación de activos digitales se consolidó gracias a una alianza estratégica y técnica entre las fuerzas de seguridad del Estado y diversas plataformas internacionales especializadas en el ecosistema blockchain.
El blindaje técnico: Rastreo y congelamiento preventivo de activos
El proceso de recuperación se activó de manera inmediata tras la denuncia de la víctima, lo que permitió a la firma de análisis AQ Forensics iniciar un monitoreo en tiempo real de la cadena de bloques. Los especialistas de esta firma identificaron patrones de movimiento irregulares y transacciones sospechosas dirigidas a direcciones digitales no atribuidas, las cuales denotaban un intento inminente de dispersión e intercambio de los fondos robados. Ante esta alerta temprana, la plataforma global de intercambio ChangeNOW intervino de forma oportuna incorporando dichas direcciones a su lista de restricción preventiva, logrando neutralizar de manera consecutiva cinco intentos de conversión y retiro de los criptoactivos.
Cooperación empresarial y el rol de la debida diligencia
La articulación del caso contó con el soporte fundamental de la empresa CRIXTO, la cual suministró información crítica de inteligencia financiera a los investigadores. Entre los datos aportados destacaron los registros de identificación de usuario (KYC, por sus siglas en inglés), direcciones IP de conexión y cuentas de correo electrónico vinculadas a los presuntos delincuentes que intentaban legitimar los fondos. Estos insumos tecnológicos y de identidad digital proporcionaron al Cicpc las bases necesarias para robustecer el expediente criminalístico y coordinar acciones de localización y persecución internacional a través de los canales de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol).
Restitución formal de los fondos y precedentes de seguridad
Una vez completados los protocolos de verificación legal y de cumplimiento normativo exigidos por ChangeNOW, los activos que permanecían congelados en las redes TRC20 (Tether) y Solana fueron transferidos de vuelta a las billeteras digitales de la víctima legítima. Voceros de las organizaciones involucradas enfatizaron que la rapidez con la que se interpuso la denuncia y la inmediata sinergia entre las casas de cambio y los organismos policiales fueron los factores determinantes para evitar que el capital fuese fraccionado y diluido en el anonimato de la red, sentando un precedente clave en la lucha contra el criptocrímen en la región.

