Las autoridades francesas implementaron severas restricciones de movilidad y reunión en París y otros importantes núcleos urbanos del país para contener la escalada de disturbios y saqueos registrados durante los últimos días.
En la capital, la Prefectura de Policía impuso un toque de queda nocturno que regirá entre las 23:00 de este lunes y las 6:00 horas del martes (21:00 a 4:00 GMT). La medida, de carácter general para toda la población y no solo para menores, afectará de manera directa a los sectores de la plaza de la República y Les Halles, epicentros de las altercados e incursiones contra comercios durante el fin de semana. Asimismo, se prohibieron las manifestaciones en diversas áreas parisinas a partir de las 20:00 horas de hoy hasta la madrugada del martes.
«La seguridad de todos hace necesarias estas medidas para restablecer el orden público, gravemente alterado por una minoría de delincuentes», argumentó el organismo policial parisino mediante un comunicado.
Extensión de las restricciones a Lyon, Niza y el norte del país
El cerco de seguridad se expandió rápidamente a otras regiones del territorio francés:
- Lyon: La Prefectura del Ródano vetó la circulación y la presencia de personas en el centro urbano entre las 21:00 y las 6:00 horas, tras haber prohibido de antemano cualquier tipo de marcha o concentración entre las 18:00 y las 21:00.
- Niza: Las autoridades de los Alpes Marítimos restringieron el tránsito nocturno a los menores de edad en las zonas más golpeadas por los recientes altercados.
- Zona norte: Municipios como Lille, Douai, Wattignies y Denain acordaron con la Prefectura del Norte la aplicación de toques de queda focalizados durante las noches del lunes y martes.
Un contexto de alta tensión social
Estas medidas forman parte del plan anunciado por el primer ministro, Sébastien Lecornu, orientado a frenar el estallido de violencia derivado de las protestas por la inflación, el alza en el coste de vida y el deterioro de los servicios de salud y educación pública, tras casi una década de gestión del presidente Emmanuel Macron.
Lecornu puntualizó que las restricciones buscan salvaguardar los establecimientos comerciales —con un saldo preliminar de cerca de 3.000 locales saqueados o vandalizados— y aclaró que la medida es de carácter transitorio, actuando como paso previo ante la eventual declaración de un estado de emergencia que otorgue facultades excepcionales a las fuerzas de seguridad.

