La defensa de la soberanía venezolana marcó una multitudinaria marcha en Cabimas, donde miles de ciudadanos expresaron su rechazo al presunto robo de activos venezolanos en el Caribe.
La movilización avanzó con determinación por las principales calles, mientras diversas organizaciones sociales acompañaron el llamado a proteger los recursos nacionales y fortalecer la conciencia colectiva frente a agresiones externas.
Además, el gobernador Luis Caldera encabezó la actividad junto al alcalde Frank Carreño, destacando la importancia de mantener cohesión política ante crecientes tensiones internacionales.
Asimismo, los manifestantes denunciaron acciones atribuidas al gobierno estadounidense, señalando que dichas medidas buscan debilitar la estabilidad nacional mediante presiones económicas y narrativas consideradas injerencistas.
Defensa de la soberanía venezolana como eje de unidad nacional
Durante el recorrido, banderas nacionales y regionales acompañaron consignas que resaltaron la defensa de la soberanía venezolana como elemento esencial para preservar la identidad y autonomía del país.
Igualmente, la concentración final se realizó frente al histórico Sindicato de Obreros y Empleados Petroleros, símbolo de luchas laborales y punto emblemático para reivindicaciones sociales.

Desde ese espacio, Caldera recordó episodios recientes que, según afirmó, evidencian una prolongada agresión contra Venezuela, incluyendo sanciones, persecuciones y campañas mediáticas que afectan directamente a la población.
También mencionó casos de ciudadanos venezolanos presuntamente afectados por decisiones internacionales, resaltando esfuerzos gubernamentales para garantizar su retorno y protección en momentos de alta vulnerabilidad.
En consecuencia, el gobernador insistió en que la defensa de la soberanía venezolana requiere unidad absoluta, especialmente ante situaciones que comprometen recursos estratégicos como el petróleo.
Por otra parte, participantes de la marcha expresaron que estas acciones fortalecen el sentido de pertenencia y permiten visibilizar preocupaciones compartidas sobre el futuro económico y social del país.
Además, voceros comunitarios afirmaron que la movilización representa un mensaje claro de resistencia, orientado a rechazar cualquier intento de apropiación indebida de bienes nacionales.
Con este escenario, diversos sectores coincidieron en que la articulación ciudadana resulta fundamental para enfrentar desafíos externos y consolidar una postura firme ante organismos internacionales.
Finalmente, la jornada concluyó con llamados a mantener la organización popular, promover el diálogo interno y reforzar iniciativas que impulsen estabilidad política y desarrollo sostenible.
En síntesis, la defensa de la soberanía venezolana se reafirmó como causa común, invitando a la población a continuar participando activamente en la protección del proyecto nacional.

