A tres meses del inédito doble terremoto de magnitudes 7,5 y 7,4 que sacudió a Venezuela, la reconstrucción y evaluación de daños enfrenta un grave obstáculo estructural. El vicerrector administrativo de la Universidad Central de Venezuela (UCV), el ingeniero José Balbino León, alertó sobre una severa escasez de especialistas en patología estructural en el país. Esta situación ha desbordado las capacidades técnicas nacionales y ha obligado a los organismos del Estado, junto a la Comisión Presidencial de Habitabilidad e Infraestructuras, a solicitar asistencia profesional en el exterior para evaluar miles de inmuebles afectados.
Parálisis en las inspecciones de riesgo y convocatorias internacionales
Durante la primera fase de contingencia posterior al sismo, más de 5.000 profesionales capacitados por la UCV realizaron un despliegue masivo de diagnóstico rápido. Sin embargo, el ingeniero León explicó que la segunda y tercera revisión de los inmuebles catalogados con etiquetas amarillas (daño moderado) y rojas (alto riesgo) se encuentra paralizada. La razón principal es que la mayoría de los ingenieros que participaron inicialmente de forma voluntaria han tenido que retornar a sus puestos de trabajo habituales, dejando un vacío de personal especializado para las fases críticas de determinación patológica.
Para solventar esta emergencia técnica, las autoridades venezolanas han tenido que abrir convocatorias públicas y coordinar la llegada de delegaciones técnicas internacionales, incluyendo especialistas de Japón. Estos expertos extranjeros colaboran actualmente en el análisis de las estructuras más comprometidas, debido a que la oferta de ingenieros patólogos residentes en el territorio nacional es insuficiente para procesar el volumen de casos acumulados tras el desastre.
Crisis presupuestaria y limitaciones en la formación académica
Al analizar las causas de este déficit de especialistas, el vicerrector de la UCV señaló directamente a las limitaciones del sistema universitario nacional. La falta de profesores con títulos de maestría y doctorado impide la apertura inmediata y masiva de programas de postgrado en el área de ingeniería estructural. Aunque la UCV cuenta con un núcleo de ocho doctores y diez magísteres dispuestos a activar cursos de especialización rápida, las severas restricciones presupuestarias y la falta de personal docente para ampliar las aulas frenan la formación de nuevos profesionales, a pesar de que la matrícula de pregrado se mantiene totalmente cubierta.
El dilema económico de la reconstrucción y el impacto en la vivienda
Hasta la fecha, se han ejecutado más de 54.000 inspecciones de infraestructura en todo el país. El debate técnico actual gira en torno a la viabilidad de recuperar los edificios con etiqueta roja o proceder a su demolición. Según León, la decisión final dependerá de factores estrictamente económicos, ya que en muchos casos el costo de la inversión para rehabilitar y reforzar una estructura dañada supera con creces el presupuesto requerido para edificar una obra completamente nueva desde cero. En el caso de los monumentos históricos, cualquier intervención se mantendrá supeditada a las directrices del Instituto del Patrimonio Cultural (IPC) y de la Unesco.
Finalmente, respecto al comportamiento de las viviendas multifamiliares durante el sismo, el académico aclaró que tanto las urbanizaciones antiguas del Banco Obrero como los edificios de la Gran Misión Vivienda Venezuela registraron daños severos y colapsos por igual. Atribuyó este comportamiento a la naturaleza inédita del evento sísmico doble, que liberó energía en dos direcciones distintas, sumado a la construcción de edificaciones de gran altura sobre terrenos con condiciones geotécnicas poco idóneas para resistir tales magnitudes.

