Dilmara Jiménez, joven venezolana, denuncia xenofobia en Santiago de Chile que, además, estremeció a miles de usuarios en redes sociales.

Mientras desayunaba con su familia en La Vega Central, un comerciante exigió retirar su carro de compras. Ella, sin embargo, pidió respeto y cortesía.

El hombre respondió con insultos y gritó “¡vete para tu país!”. En cuestión de segundos, varios presentes comenzaron a golpearla sin mediar palabra.

Su madre recibió jalones de cabello, su hermana cayó al suelo y su pareja sufrió empujones. Dilmara terminó en el piso, rodeada de agresores, denuncia xenofobia.

“Me golpearon en la cabeza, el cuello y las piernas. Al saber que éramos venezolanos, todos se unieron para atacarnos”, relató la joven.

Por esa razón, ella corrió hacia Carabineros en busca de ayuda. “Más de veinte personas nos atacaron. Fue una locura”, expresó con angustia.

Denuncia xenofobia reaviva el debate migratorio en Chile tras brutal ataque en La Vega Central

Arturo Guerrero, vocero del mercado, ofreció otra versión. Afirmó que Dilmara provocó el conflicto y agredió primero a una adulta mayor.

Según Guerrero, los locatarios intentaron separar la pelea. “La Vega apoya a los inmigrantes, pero no tolera faltas de respeto”, declaró.

No obstante, el testimonio de Dilmara generó una ola de solidaridad tras la denuncia xenofobia. Miles de personas condenaron el ataque y exigieron justicia inmediata.

La joven insistió en que no insultó ni robó. “Cuando dicen que en Chile hay xenofobia, no exageran”, afirmó entre lágrimas.

Este caso encendió el debate sobre la convivencia entre migrantes y locales, especialmente en medio de tensiones sociales crecientes.

Aunque las autoridades investigan, la denuncia xenofobia de Dilmara dejó una huella emocional y mediática difícil de ignorar.

Su historia no solo revela una agresión, sino también muestra el dolor de sentirse rechazada en el país que eligió como hogar.

Por lo tanto, Chile necesita fomentar respeto, empatía y diálogo. Nadie merece ser golpeado por su nacionalidad ni por exigir dignidad.

RDN

Share.
Leave A Reply

Exit mobile version