El exalcalde del municipio Libertador del estado Mérida, Carlos García, fue liberado y deportado a Venezuela el pasado miércoles 30 de septiembre, luego de haber permanecido recluido durante ocho meses bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de los Estados Unidos. La información fue confirmada públicamente por su esposa, Gaby Duarte, quien detalló que el exfuncionario retornó al territorio venezolano a través de uno de los vuelos de repatriación que aterrizó en el aeropuerto de Barcelona, en el estado Anzoátegui.
Detención migratoria y deterioro de salud
García había sido detenido el 23 de enero de 2026 en territorio estadounidense durante el transcurso de una cita migratoria de rutina. A pesar de que su defensa y su familia sostenían que sus trámites y su solicitud de asilo político se encontraban en orden, las autoridades federales procedieron con su arresto. Durante el periodo de reclusión, sus allegados denunciaron las precarias condiciones de su detención; a principios de septiembre, su esposa reveló que el exalcalde había perdido aproximadamente 20 kilogramos de peso y que requirió ser hospitalizado de emergencia en dos oportunidades debido a complicaciones de salud.
Antecedentes del caso y proceso de deportación
El historial migratorio de Carlos García en Estados Unidos se remonta a febrero de 2022, cuando ingresó de manera irregular junto a su familia cruzando el río Bravo para entregarse voluntariamente a la patrulla fronteriza e iniciar formalmente una solicitud de asilo. Aunque inicialmente fue liberado para continuar su proceso en libertad, el ICE reactivó su caso bajo el argumento de que debía permanecer bajo custodia para definir su estatus legal. En un principio, las autoridades estadounidenses habían preaprobado su deportación hacia Ecuador, país donde residió previamente, pero dicha medida fue suspendida a última hora, procediéndose finalmente con su repatriación directa a Venezuela.
Separación familiar y situación actual
La deportación de García marca un drástico giro para su núcleo familiar, dado que su esposa y sus dos hijos continúan residiendo en los Estados Unidos bajo el amparo de los procesos migratorios vigentes, mientras que el exalcalde ha tenido que reasentarse de manera forzosa en Venezuela. A través de las redes sociales, Duarte compartió imágenes de una videollamada familiar que confirma la llegada de García a su país de origen, expresando su alivio por el fin de la reclusión carcelaria, a pesar de la separación geográfica que ahora enfrenta la familia.

