En una rápida respuesta a las denuncias de la comunidad, comisiones de la Unidad de Patrullaje Canino de Polimaracaibo aprehendieron a dos sujetos acusados de saquear sistemáticamente vehículos resguardados en edificios del municipio. La acción se enmarca dentro de las estrategias de seguridad de la Gran Misión Cuadrantes de Paz (CUPAZ).
La alerta se generó a mitad de la mañana del lunes, cuando habitantes de las residencias Rialto y Rías Altas —situadas en la calle 75— reportaron la presencia de intrusos. Los implicados irrumpieron en los garajes tras violentar los accesos perimetrales y causar destrozos en los cristales de varios automotores para extraer piezas, equipos de sonido y pertenencias de los propietarios.
Despliegue e intento de fuga
Tras recabar los primeros indicios en los inmuebles vulnerados, los uniformados activaron un dispositivo de búsqueda por las zonas adyacentes.
Pasado el mediodía, los oficiales ubicaron a dos sospechosos que caminaban entre la vegetación baja del elevado en el puente de la avenida 28 (La Limpia), a la altura de la Circunvalación 1. Al notar la llegada de los patrulleros, los hombres arrojaron un envase plástico e intentaron escapar a toda prisa, ignorando la voz de mando; sin embargo, la pronta reacción policial permitió su captura a los pocos metros.

Cargamento recuperado
Durante la inspección del área y el chequeo preventivo, las autoridades incautaron los objetos hurtados, entre los que figuran:
- 19 retrovisores de diversos fabricantes y gamas.
- 1 reproductor de sonido con pantalla (formato 1 DIN).
- 2 embellecedores de parabrisas correspondientes a una camioneta Ford Explorer.
- 1 insignia metalizada de Chevrolet.
- 1 morral y un recipiente plástico, elementos empleados para acopiar y transportar las autopartes.
Identificados y procesados
Los detenidos responden a los nombres de Ernesto Javier Pulgar Arcaya (44) y Jorge Gabriel Arrieta Polo (64).
Cumpliendo con los procedimientos de ley, ambos fueron remitidos al Hospital Dr. Urquinaona para la evaluación médica preventiva antes de su traslado a las celdas del Centro de Coordinación Policial Nor-Este, ubicado en la Vereda del Lago.
El expediente, junto con las denuncias de los afectados y la evidencia confiscada, fue remitido a la Fiscalía del Ministerio Público para el desarrollo de las investigaciones penales.

