El secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, defendió con firmeza el histórico acuerdo energético suscrito recientemente entre Caracas y Washington. Durante la emisión de su programa televisivo «Con el Mazo Dando», el alto funcionario enfatizó que el convenio se firmó bajo condiciones sumamente claras, transparentes y diseñadas para el beneficio directo del pueblo venezolano, asegurando que el país no ha comprometido su soberanía en el proceso.
Inversión multimillonaria y proyección a largo plazo
El acuerdo marco, que proyecta una vigencia de 25 años, contempla una inversión estimada que supera los 100.000 millones de dólares. Según detalló Cabello, esta inyección de capital extranjero está destinada a la reactivación y desarrollo de 17 campos estratégicos en el territorio nacional, con el objetivo de recuperar la capacidad operativa de la industria petrolera local. El vocero gubernamental precisó que las negociaciones establecieron de manera estricta las regalías y los impuestos que percibirá la República, calificando los términos alcanzados como altamente ventajosos para la nación.
Cabello justificó la necesidad de esta alianza comercial señalando el rezago que ha sufrido Venezuela en los mercados internacionales de exportación de crudo debido a las limitaciones de producción. A pesar de poseer las mayores reservas probadas de petróleo del planeta, el país se ha visto desplazado en los rankings globales de suministro. Con este nuevo esquema bilateral, se aspira a superar una producción de 1,5 millones de barriles diarios, transformando el potencial del subsuelo en recursos financieros tangibles para el desarrollo social.
Alineación con el legado histórico y pragmatismo comercial
Durante su intervención, el dirigente del PSUV argumentó que las gestiones lideradas por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, cumplen rigurosamente con las directrices históricas trazadas por el fallecido presidente Hugo Chávez en el Plan Siembra Petrolera. Cabello recordó que, a pesar de mantener una retórica de confrontación ideológica con el gobierno estadounidense, Chávez siempre defendió con pragmatismo comercial que el crudo venezolano debía venderse a Estados Unidos, dado que sus refinerías están configuradas específicamente para procesar el petróleo pesado proveniente de la Faja Petrolífera del Orinoco.
«No estamos haciendo nada que el comandante Chávez no haya dejado como lineamiento», aseveró Cabello, al tiempo que insistió en que el ejercicio de la soberanía reside precisamente en utilizar los recursos naturales para generar riqueza colectiva, siempre bajo el amparo de la Constitución, la Ley Orgánica de Hidrocarburos y la Ley de Inversiones.
Respuesta a los sectores críticos y exigencia de soberanía
El ministro también aprovechó el espacio para responder a los sectores de la oposición que han cuestionado el acercamiento energético con la administración estadounidense. Cabello calificó de contradictoria la postura de los detractores, señalando que los mismos grupos políticos que anteriormente exigían la apertura de la industria y la llegada de capitales extranjeros, ahora critican la concreción del pacto.
Finalmente, el vocero del partido oficialista recalcó que, si bien el acuerdo representa una importante apertura comercial y un paso estratégico para la reactivación económica, el objetivo fundamental del Estado venezolano sigue siendo el levantamiento total y definitivo de todas las medidas coercitivas unilaterales y sanciones financieras que pesan sobre la nación, permitiendo que las empresas internacionales puedan operar en el país con absoluta normalidad y sin trabas burocráticas externas.
RDN

