En el municipio Lagunillas muchos de sus habitantes se ven obligados a cocinar con leña ante la falta de gas doméstico.
Explican que deben permanecer con la leña prendida todo el día para poder cocinar, lo que ha afectado a niños y ancianos.
Mientras que otras personas denunciaron que deben pagar la recarga de las bombonas a sobreprecio y en divisas.
María Cabrera, habitante de la Parroquia El Danto, dijo que llevan más de cuatro meses sin realizar la jornada para la distribución del gas en la urbanización donde vive. Denunció que las empresas de gas controladas por el Gobierno solo dan prioridad a los sectores más vulnerables de la entidad, “los sectores a donde ellos pueden comprar conciencias”.
En sectores de la parroquia Paraute, antigua Alonso de Ojeda, denuncian que el suministro es irregular por lo que optan por cocinar en hornillas eléctricas «cuando hay luz».
A esta carencia se le suman las constantes fallas eléctricas, la escasez de gasolina y la deficiencia de los demás servicios públicos.
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