El Gobierno de Estados Unidos anunció este miércoles la imposición de sanciones financieras contra 11 personas vinculadas a la organización criminal transnacional de origen venezolano conocida como el Tren de Aragua (TdA). La medida, ejecutada de manera conjunta por el Departamento de Estado y la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, apunta a desmantelar una sofisticada red delictiva acusada de sustraer millones de dólares de instituciones financieras estadounidenses para luego canalizar dichos fondos hacia el liderazgo de la banda.
El esquema de robo cibernético y lavado de dinero
De acuerdo con los reportes oficiales de las autoridades norteamericanas, 10 de los 11 individuos sancionados participaron activamente en un esquema de fraude bancario de alta tecnología. La red utilizaba programas informáticos maliciosos (malware) diseñados específicamente para infectar cajeros automáticos (ATM) en territorio estadounidense, forzándolos a dispensar grandes sumas de efectivo de manera descontrolada, una técnica delictiva conocida en el ámbito de la ciberseguridad como «jackpotting». Una vez obtenido el dinero, los fondos eran sometidos a procesos de lavado de activos y transferidos de forma sistemática a las arcas del Tren de Aragua.
Entre los principales señalados por el Departamento del Tesoro destaca Aníbal Alexander Canelón Aguirre, alias “Prometheus”, a quien la inteligencia financiera de EE. UU. identifica como el cerebro tecnológico y organizador detrás de la campaña de extracción de efectivo en los cajeros automáticos. Debido a la gravedad de sus operaciones transnacionales, Canelón Aguirre ha sido incluido formalmente en la lista de los 10 fugitivos más buscados por la Oficina Federal de Investigación (FBI).
Minería ilegal de oro y operaciones en Sudamérica
En una acción paralela pero integrada en el mismo paquete de sanciones, la OFAC sancionó a Juan Gabriel Rivas Núñez, alias “Juancho”, identificado por el Departamento de Estado como uno de los líderes de alto rango del Tren de Aragua. Según las investigaciones, Rivas Núñez operaba de manera itinerante desde varios países de Sudamérica, coordinando actividades de minería ilegal de oro, exportación de narcóticos y la ejecución de delitos violentos para consolidar el control territorial de la organización en la región.
Reacción de la administración estadounidense
Las sanciones se implementaron bajo el marco de las órdenes ejecutivas destinadas a combatir a las organizaciones criminales transnacionales y a los grupos catalogados como terroristas. El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, enfatizó que la administración del presidente Donald Trump mantendrá una postura de tolerancia cero frente a las amenazas externas, asegurando que no se permitirá que organizaciones designadas como terroristas extranjeras victimicen a los ciudadanos o vulneren la estabilidad de las instituciones financieras del país.
Por su parte, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ratificó el compromiso de Washington de utilizar todas las herramientas legales y financieras disponibles para asfixiar los canales de financiamiento del Tren de Aragua. El Gobierno de Estados Unidos emitió además una advertencia severa a nivel global, señalando que cualquier persona o entidad que financie, colabore o realice transacciones comerciales con los miembros sancionados de esta organización se enfrentará al bloqueo inmediato de sus activos, sin importar la jurisdicción en la que se encuentren localizados.

