Colombia despidió este miércoles al senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, quien falleció a los 39 años de edad a causa de las heridas sufridas en un atentado. La jornada de despedida, que culminó con su sepultura en el Cementerio Central, inició con una emotiva ceremonia en el Capitolio Nacional.
El último adiós al dirigente político dio inicio a las 9:00 a. m. en el Capitolio, donde familiares, colegas, representantes de varios partidos, delegados internacionales y ciudadanos se reunieron para rendirle homenaje.



El funeral contó con la asistencia de importantes figuras de la política colombiana, incluyendo a los expresidentes Juan Manuel Santos, César Gaviria y Ernesto Samper, así como la exvicepresidenta Marta Lucía Ramírez. Sin embargo, pudo notarse la ausencia total de representación del Gobierno del presidente Gustavo Petro por petición de la familia. «No vamos (no) porque no queramos, simplemente respetamos a la familia y evitamos que el sepelio del senador Miguel Uribe sea tomado por los partidarios del odio», señaló el mandatario en X.
Durante la ceremonia, el padre del senador, Uribe Londoño, se dirigió a la viuda, María Claudia, con un mensaje de admiración: “Querida María Claudia, has sido muy valiente durante este tiempo de inmenso dolor y tristeza, en el cual, con todo el más grande amor, cuidaste de Miguel y de sus hijos”.
Además, se leyó un mensaje enviado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez en el que se exigió que la investigación del crimen se profundice. “Debe llegarse hasta los autores intelectuales”, señaló en el mensaje leído por el director del partido Centro Democrático.

La eucaristía fue oficiada por el arzobispo de Bogotá, el cardenal Luis José Rueda en la Catedral Primada. Miguel Uribe Londoño, padre del político asesinado, revivió los dolorosos momentos que experimentó hace 34 años, en el funeral de su esposa, la madre de Uribe Turbay.
«Hoy, 34 años después, esta absurda violencia también me arrebata a ese mismo niño que se convirtió en un hombre bueno, esposo amoroso, padre ejemplar y líder honrado y valiente: Miguel Uribe Turbay», manifestó Uribe Londoño. Con un tono de reclamo y justicia, agregó: «Esta guerra tiene culpables y responsables, lo sabemos. No tenemos ninguna duda de dónde viene la violencia. No tenemos duda de quién la promueve. No tenemos duda quién la permite. Tenemos que plantar cara a esto y decir: No más, no más, no más».
Por su parte, la viuda, María Claudia Tarazona, pronunció unas palabras de despedida en las que condenó la violencia: «Romper una familia, quitarle a un padre su hijo, a una esposa su esposo, a unos hijos un padre es el acto de maldad más grande que jamás pueda existir».

El sermón del cardenal Rueda también abordó la tensión política del país. “Reconozcamos sinceramente que estos son tiempos de empobrecimiento ético y de polarización agresiva que nos arruina, que acaba con nuestro país. Sembremos semilla de paz y de esperanza”, dijo el líder religioso.
Continuando con su homilía, el purpurado expresó su sueño de que un día Colombia “se despertará con la noticia del triunfo de la justicia y de la paz, porque este país que amamos no puede seguir como un país de muertos”.

Con una presentación del reconocido músico colombiano Yuri Buenaventura, quien interpretó su canción ‘El Guerrero’, fue retirado el ataúd de Miguel Uribe Turbay. En su camino fuera de la catedral, los presentes dejaron flores blancas sobre el féretro del político fallecido. Tras su salida de la capilla, el cuerpo fue trasladado al Cementerio Central de Bogotá con una caravana que tomó la carrera octava y calle 26.
Sobre las 2:30 p. m., la caravana de automóviles que trasladaban el ataúd del precandidato fallecido y a sus familiares más cercanos llegó al Cementerio Central de Bogotá. El féretro fue trasladado sobre una alfombra roja, que adornaba el ingreso al campo santo más emblemático de la capital de Colombia.




AGENCIAS / ARELYS MUNDA / RDN

