Cada ser humano experimenta en su día a día situaciones difíciles, unas más complicadas que otras..
Muchos se quedan estacionados en el lamento, la queja y la apatía. Sin embargo, hay otros que deciden seguir adelante, teniendo la convicción de que esa situación es pasajera e incluso puede ser comparada a una tormenta, entendiendo que pronto llegará su final.
En la Biblia encontramos un sin fin de promesas, las que sin ninguna duda están establecidas para aquellos que confían en Dios.
Tal es el caso de la siguiente y la que a su vez se adapta perfectamente a lo planteado anteriormente: «Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia» Salmos 46:1
Así que adelante, confía y ten la certeza que en medio de la dificultad que vives Dios es tu fortaleza y gran ayuda
Adamys Ugarte/RDN

