Luego de obtener la victoria y mantener su título de boxeador número uno, Tyson Fury exaltó el nombre de Cristo por permitirle llegar tan lejos y hacerlo más que vencedor.
El sábado por la noche en Las Vegas, Nevada, el peleador británico Tyson Fury finalmente pudo terminar su rivalidad con Deontay Wilder tras vencerlo en una épica pelea deportiva.
Luego de tres peleas en los últimos tres años, con momentos inolvidables y memorables, Fury le ganó a su contrincante, manteniendo así su título de peso pesado del Consejo Mundial de Boxeo.
A pesar de caer varias veces durante el enfrentamiento, el británico logró levantarse y llevarse a casa el cinturón del campeonato, el cual también obtuvo tras derrotar a Wilder en febrero de 2020.
Después de la pelea, el boxeador invicto apodado «The Gypsie King», dio una entrevista, donde mencionó a Jesucristo cuando respondió la primera pregunta que le hizo el entrevistador.
«Me gustaría agradecer a mi Señor y Salvador Jesucristo. En el poderoso nombre de Jesús, gané esta pelea esta noche nuevamente. Le doy la gloria. Él me da la victoria», dijo Fury.
Durante la entrevista también se le vio usar una gorra deportiva con la frase en español «Jesús: El Rey Viene», la cual es común ver entre grupos evangélicos de habla hispana.
«Me caí un par de veces. Me lastimé. Es un golpeador fuerte. Es un hombre duro. Lo estaba golpeando con algunos tiros importantes. Y mi Señor y Salvador me puso de pie esta noche para darle la gloria», agregó el boxeador.
A Fury también se le preguntó si existía algún respeto profesional entre él y Wilder luego de tres peleas; a lo que respondió que posiblemente su colega no le tenga aprecio por vencerlo en los tres encuentros, pero aseguró que estará orando para que Dios toque y ablande su corazón
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