El Papa Francisco ha tomado la inusual decisión de expulsar a diez personas —un obispo y varios sacerdotes y laicos— de la organización católica Sodalicio de Vida Cristiana, después de que el Vaticano descubriera una serie de delitos que van desde el sadismo hasta el fraude.
La decisión ha sido anunciada por la Conferencia Episcopal Peruana, en un comunicado donde el Vaticano señala que «para adoptar tal decisión disciplinar se ha considerado el escándalo producido por el número y la gravedad de los abusos denunciados por las víctimas, particularmente contrarios a la vivencia equilibrada y liberadora de los consejos evangélicos en el contexto del apostolado eclesial».
También se agrega que las razones por las cuales son expulsados del Sodalicio se basan en casos de abuso físico, incluso con sadismo y violencia; abuso de conciencia, con métodos sectarios para quebrar la voluntad de los subordinados; abuso espiritual, con instrumentalización en el fuero externo de la información obtenida en el fuero interno no sacramental o dirección espiritual; abuso del cargo y de autoridad, con episodios de hackeo de las comunicaciones y acoso en el lugar de trabajo así como encubrimiento de los delitos cometidos en el seno de esta institución; abuso en la administración de los bienes eclesiásticos y abuso en el ejercicio del apostolado del periodismo (difamación).
«El Papa Francisco junto a los Obispos del Perú y de aquellos lugares en los que está presente el Sodalicio de Vida Cristiana, entristecidos por lo ocurrido, piden perdón a las víctimas y se unen a sus sufrimientos. Asimismo, ruegan a esta Sociedad de Vida Apostólica que inicie un camino de justicia y reparación», finaliza el texto.


