En una jornada marcada por el dolor, pero también por el orgullo de la identidad regional, el panteón del sentimiento zuliano se convirtió en el epicentro de la cultura para despedir, de cuerpo presente, al maestro Renato Aguirre González.
El reconocido locutor y defensor del folclore, Ramón Soto Urdaneta, mejor conocido como «El Zulianísimo», encabezó los honores recordando que la obra del «Poeta Diamantino» es la columna vertebral de la gaita de pensamiento y la poesía más excelsa que ha parido nuestra tierra. Con la voz cargada de emoción, Soto Urdaneta destacó que Renato no solo escribió versos, sino que esculpió el alma de un pueblo en el mármol de la historia.
«Renato fue el arquitecto de la gaita trascendental. Hoy lo despedimos ante la majestuosidad de su tierra y su gente, su gran musa, junto a hombres que valoran nuestra cultura como Luis Caldera, Pérez Pirela y Di Martino, quienes hoy certifican junto al pueblo que su obra es el himno emocional de nuestra identidad», expresó Soto Urdaneta durante su intervención.
El último adiós bajo el cielo marabino
El homenaje cerró con los acordes de la tambora y el furro, sonidos que Renato Aguirre dignificó durante décadas. La presencia de las autoridades y el clamor popular en este recinto histórico reafirmaron que la partida física del maestro es solo el inicio de su inmortalidad en el cancionero venezolano.
FLORISMER SAEZ/ PASANTE

