La carrera por la presidencia de Brasil entra en su fase más crítica y disputada. A solo diez días de la crucial segunda vuelta electoral, programada para el 25 de octubre, una nueva encuesta de la prestigiosa firma demoscópica Datafolha revela que la ventaja del senador opositor Flávio Bolsonaro sobre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, se ha reducido a apenas dos puntos porcentuales en la proyección de votos válidos. El estudio sitúa al legislador ultraderechista con un 51% de las intenciones de voto frente al 49% del líder progresista, configurando un escenario de empate técnico absoluto debido al margen de error del sondeo.
Un margen que se estrecha en la recta final
El reciente estudio de Datafolha evidencia una tendencia de alta polarización y un estrechamiento en las preferencias del electorado brasileño. En comparación con la medición realizada por la misma encuestadora la semana anterior, Flávio Bolsonaro retrocedió un punto porcentual —al pasar del 52% al 51%—, mientras que el presidente Lula da Silva avanzó del 48% al 49% en votos válidos, los cuales excluyen los sufragios en blanco y nulos. Al analizar la intención de voto total, que contempla todo el universo de encuestados, el senador opositor registra un 47% frente al 45% del jefe de Estado, consolidando una brecha idéntica de dos puntos que mantiene en vilo a toda la región.
Coincidencia en los estudios de opinión pública
Los datos presentados por Datafolha no son aislados y muestran una notable consistencia con otras mediciones recientes del mercado demoscópico. Un sondeo publicado por la firma Quaest también reflejó una distancia mínima entre ambos contendientes, otorgando un 46% de las simpatías al senador de tendencia conservadora y un 44% al actual presidente de la República. Esta convergencia metodológica entre distintas encuestadoras confirma que la definición del próximo gobierno de la mayor economía de América Latina se disputará voto a voto en los colegios electorales.
Desafíos de campaña: Rechazo mutuo y evaluación de gestión
El estudio de Datafolha, elaborado a partir de 2.520 entrevistas presenciales realizadas entre el martes y el miércoles de esta semana, arroja luz sobre los complejos desafíos que enfrentan ambos comandos de campaña. Uno de los factores determinantes es el elevado y similar índice de rechazo que registran los candidatos: un 46% de los encuestados afirma que jamás votaría por Flávio Bolsonaro, mientras que un 44% declara lo mismo respecto a Lula da Silva. Asimismo, el desgaste de la gestión gubernamental actual juega un rol clave en el debate público, con un 41% de los ciudadanos que califica de forma negativa el desempeño del Gobierno de Lula, frente a un 35% que lo evalúa de manera positiva.
El peso de los indecisos ante un escenario polarizado
Con un margen de error de dos puntos porcentuales y un nivel de confianza del 95%, la encuesta subraya que el porcentaje de electores indecisos se sitúa en apenas un 2%, mientras que un 6% planea votar en blanco o nulo. Esta estrecha franja de votantes no alineados, sumada a la movilización de quienes se abstuvieron en la primera vuelta —donde Bolsonaro lideró con el 47,03% frente al 45,16% de Lula—, será el factor decisivo que incline la balanza el próximo 25 de octubre en una de las jornadas electorales más reñidas de la historia democrática reciente de Brasil.

