El expresidente peruano Alberto Fujimori (1990-2000) fue puesto en libertad este miércoles en cumplimiento de una orden del Tribunal Constitucional, a pesar de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) pidió a las autoridades del país andino que se abstuvieran de hacerlo.
Fujimori abandonó el penal de «Barbadillo», en el este de Lima, un día después de que se conociera que el TC dispuso «la inmediata libertad del favorecido» al restituir los efectos del indulto que le otorgó en 2017 el entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski.
Postura internacional
La noche del martes la Corte IDH reiteró al Estado peruano a que «se abstenga de ejecutar la orden del TC» hasta que el organismo interamericano tenga «todos los elementos necesarios para analizar si dicha decisión cumple con las condiciones establecidas en la resolución de la Corte de 7 de abril de 2022».
En un documento suscrito por el presidente de la Corte IDH, Ricardo Pérez Manrique, se notificó al Estado peruano, a los representantes de las víctimas y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Por su parte, la Oficina de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) calificó este miércoles como un «revés preocupante para la rendición de cuentas» esta decisión del TC.
«Cualquier liberación humanitaria de los responsables de graves violaciones de derechos humanos debe ajustarse al derecho internacional«, afirmó la Oficina dirigida por Volker Türk.
La posición del Congreso
La parlamentaria Patricia Chirinos, del partido Avanza País, aseveró este miércoles que «la CIDH pretende pasar por encima de las instituciones de nuestro país e imponer el capricho de sus aliados ideológicos«.
«Es claro que esto no se trata de ‘defender derechos humanos’, sino de un nuevo intento desesperado de la mafia caviar por controlar nuestro sistema de justicia. ¡El Estado peruano debe reafirmar su soberanía!«, añadió en X.
Mientras que la congresista Ruth Luque, de Cambio Democrático-Juntos por el Perú, presentó una denuncia constitucional contra los magistrados del TC «por infracción a la Constitución por desconocimiento de normas vinculadas a derechos humanos y por el delito de prevaricato e instigación«.
«Claramente sus decisiones desconocen el reconocimiento de derechos fundamentales, han pretendido hacer incurrir en error al juez de Poder Judicial, para finalmente con tres firmas y sin conocimiento del pleno disponer la libertad del condenado Alberto Fujimori», dijo.
En efecto, el magistrado del Tribunal Constitucional, Manuel Monteagudo, aclaró que el resto de miembros no fueron consultados y denunció que no se cumplió el debido proceso, dado que una decisión de este calado debió emanar de un pleno.
«Se ha emitido un segundo auto del cual no hemos tenido conocimiento el resto de los magistrados, es decir, los que votamos en contra», declaró al programa ‘Nunca es Tarde’ de la emisora RPP.
Monteagudo tildó de «preocupante» este accionar y señaló que coloca al Perú en una «situación innecesaria».
«Lo que se ha debido hacer ha sido enfrentar la posibilidad de un indulto al expresidente Fujimori de acuerdo a ley, a los estándares internacionales y no ignorar ese examen que se ha hecho en el pasado», añadió.
Seguidores emocionados
Desde tempranas horas de la mañana, simpatizantes de Fujimori llegaron a las inmediaciones del penal de Barbadillo, en Lima, para saludar la orden del Tribunal Constitucional.
Algunos incluso durmieron en el lugar esperando la salida de Fujimori, reportó el canal ATV Noticias.
«Es mi presidente de hoy, mañana y siempre (…) se merece ser libre, quizás el mejor presidente porque él sacrificó todo para sacar adelante a nuestro país y derrotar al terrorismo», manifestó una mujer.
Casi todo el día se escuchó ‘El ritmo del Chino’, la más famosa canción de campaña electoral de Fujimori, mientras entraban y salían diversas personalidades a Barbadillo.

