Migrantes acampan en México, frente al muro fronterizo, en vísperas del fin del Título 42 este 11 de mayo. Más migrantes arriban a Ciudad Juárez con la esperanza de cruzar a Estados Unidos en busca de asilo. Cientos permanecen del otro lado del río Bravo, junto al muro metálico instalado por EE.UU. entre El Paso y Ciudad Juárez, en casas de acampar o refugios improvisados con cobijas colgadas del alambre de púas que ha colocado la Guarda Nacional de Texasotr.
Con la terminación de la política conocida como Título 42, más migrantes comenzaron arribar a esta frontera con la esperanza de cruzar Estados Unidos, en medio de un panorama de incertidumbre y confusión desatado entre los solicitantes de asilo que por casos sus conocidos se han enterado que unos son expulsados y otros han logrado quedarse.
Tal es el caso de Abel Ortega Oviedo, un venezolano de 29 años, que el pasado 1 de abril se acercó a la puerta 36 del muro y quedó detenido por la Patrulla Fronteriza en El Paso, Texas.
«Yo sólo iba a preguntar si estaban aceptando a las familias, pero me cogió un agente de CBP y me llevaron detenido», cuenta Abel 14 días después, cuando pudo comunicarse desde Tijuana, Baja California, por donde fue retornado, es decir, a más de mil kilómetros de distancia del punto donde fue detenido.
Una vez retornado a México, a más de mil kilómetros de su familia, Abel, sin dinero y sin refugio, tuvo que pedir dinero para juntar el costo de su pasaje de vuelta a Ciudad Juárez, donde se encontraba Katiuska Márquez, y los hijos de ambos, de dos y cuatro años respectivamente.
15 días después, el 29 de abril, ya en Ciudad Juárez, lo intentó de nuevo, esta vez Katiuska, Abel y sus dos hijos se entregaron a las autoridades de la Border Patrol al otro lado del río, por la misma puerta, pero con diferente resultado.
El 4 de abril fueron liberados en El Paso con un permiso temporal y una cita para regularizar su estatus en Chicago, Illinois, al otro lado del país. A casi 2.500 kilómetros de distancia por carretera, a donde tiene que llegar por sus propios medios, un viaje que cuesta más de 500 dólares para su familia.
Parte de las razones que impulsan a las personas migrantes a cruzar la frontera es que han escuchado casos e historias de personas que han logrado cruzar a Estados Unidos y quedarse de manera regular, con documentación que les permite transitar por el país, comenta Cristina Coronado, coordinadora de la Oficina de Movilidad Humana que desde inicios del 2019 da atención a la población migrante en Ciudad Juárez.
La postura por parte de las autoridades de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP por sus siglas en inglés) es que la frontera no se encuentra abierta y que continuarán aplicando el Título 42 mientras permanezca vigente y el Título 8 para aquellos que no cuenten con una base legal para permanecer en el país.
Las cifras más recientes de la CBP muestran que bajo el Título 42 se han registrado un total de 419.146 expulsiones en toda la frontera sur, pero reportes de la agencia federal muestran que una gran cantidad de personas que cruzan la frontera entran en distintos procesos migratorios con resultados variables.
Reportes de la agencia federal muestran las disposiciones de procesamientos y transferencias de inmigrantes que se han realizado a nivel nacional este año fiscal, aunque CBP especifica que estos datos no son exactos, pues son cambiantes con cada proceso.
En marzo de este año se han otorgado 25.463 hojas de comparecencia (NTA-OR por sus siglas en inglés). Este es un documento migratorio que se entrega a los individuos que han entrado en proceso de deportación o expulsión y deberá llevar una fecha para presentarse ante un juez migratorio.
En febrero y marzo la agencia registró 33 casos de parole mientras en enero se concedieron un total de 5.212. Las cifras también muestran que en marzo se han registrado más de 30.000 órdenes de arresto/NTA especificando que estos individuos permanecen en detención.
En cuanto a destinos de transferencias, la agencia federal especifica que en marzo se han registrado un total de 24.768 liberaciones por razones humanitarias, 40.538 disposiciones a otras agencias federales, 267 vuelos de repatriación a los países centroamericanos del Triángulo Norte y 1.376 vuelos de repatriación a México. CBP también reporta que de enero a marzo, 23.522 personas han sido transferidas a puertos de entrada. La agencia ha registrado en marzo 10.557 deportaciones expeditas y 2.576 retornos voluntarios.
«Estados Unidos anuncia todas las formas que tiene para solicitar asilo, pero son ellos mismos (sus funcionarios) los que rompen con sus protocolos. El hecho de dejar entrar a mucha gente así porque están rebasados hace que (los migrantes) pierdan interés en las formas legales», asegura Coronado.
Dice que después del incendio en la estación migratoria, el pasado 27 de marzo, llegaron cientos de personas a esta frontera para entregarse a través del muro a la Patrulla Fronteriza y aunque muchos fueron retornados, otros lograron filtrarse y se encuentran en territorio estadounidense.
Las cifras de abril aún no están disponibles, pero la Patrulla Fronteriza reportó que entre el 14 y 17 de abril la agencia federal registró en promedio mil 460 aseguramientos.
Debido a esta situación, a partir del 1 de mayo la Ciudad de El Paso se declaró en estado de emergencia por el aumento de migrantes y la estimación de que muchos más arriben previo al levantamiento del Título 42.
Mientras que del lado mexicano de la frontera, el presidente municipal de Juárez, Cruz Pérez Cuéllar declaró a medios de comunicación que no se tiene una cifra exacta de cuántos migrantes están actualmente en la ciudad, pero se estima que es una cifra cercana a seis mil personas.
Hasta el 10 de abril se registraba un acumulado de 4.762 personas migrantes en la ciudad, cifra reportada por la Secretaría de Seguridad Pública Estatal. La autoridad no respondió a las solicitudes para actualizar estas cifras.
Tal Cual

