El joven delantero brasileño Endrick se convirtió en la gran figura del Real Madrid durante un decisivo duelo europeo. Tras ingresar desde el banquillo cuando el conjunto merengue caía 3-1 ante la Roma, el atacante lideró la reacción de su equipo para sellar un épico triunfo por 4-3.
Endrick saltó al césped en el minuto 68 y no tardó en marcar la diferencia: intervino en la jugada del segundo gol madridista y, en el minuto 85, conectó un certero remate de cabeza que puso el 3-3 en el marcador. La hazaña la completó Antonio Rüdiger al anotar el tanto de la victoria en el minuto 90.
A pesar de haber contado con muy pocos minutos de juego durante la temporada 2026-2027, el brasileño fue nombrado el Jugador del Partido.
«Sin Él, no soy nada»
Más allá del logro en la cancha, Endrick atribuyó su actuación a su convicción espiritual. Durante las declaraciones posteriores al encuentro, reveló que mientras esperaba en el banquillo se encontraba orando, por lo que la orden del cuerpo técnico para ingresar lo tomó desprevenido.
«Estaba en el banquillo hablando con Dios», comentó el atacante, señalando que continuó en oración incluso al momento de ser llamado a la cancha.
«Sin Dios, yo no soy nadie, no soy nada y no habría podido hacer el partido que hice», añadió con firmeza.
Tranquilidad ante su futuro profesional
Sobre los rumores que apuntan a una posible salida en calidad de cedido debido a la alta competencia en el plantel, el futbolista se mostró sereno y dejó su destino en manos de su fe:
- Sobre su permanencia: Afirmó que, como cristiano, acepta cualquier rumbo que tome su carrera: «Si es para salir, saldré; si es para quedarme, me quedaré».
- Su compromiso actual: Manifestó su deseo de seguir trabajando a diario, respaldar al entrenador y pelear por un puesto en un club de máxima exigencia como el Real Madrid.
Esta declaración de fe no es un hecho aislado. A finales de 2024, Endrick y su esposa hicieron pública su conversión al compartir imágenes de su bautismo bajo el mensaje bíblico de haber sido renovados. En esta ocasión, el ariete volvió a dejar claro que la gratitud y la confianza divina son los cimientos de su vida dentro y fuera del deporte.

