Por Soc. Enrique Parra
En los últimos años, las llamadas Medidas Coercitivas Unilaterales (MCU) y el bloqueo ilegal impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, han impactado directamente el desenvolvimiento y evolución de las casas de estudio.
Este escenario no solo ha precarizado la infraestructura física y los presupuestos requeridos, sino que también ha provocado el éxodo de talento y la asfixia económica del personal, quebrantado el sentido de pertenencia y el avance tecno-científico.
Las sobrevenidas restricciones financieras internacionales han causado un impacto estructural, al impedir que el Estado perciba los ingresos petroleros necesarios para sostener el sistema universitario, congelando la capacidad de decretar aumentos salariales justos y hacer las inversiones oportunas en infraestructura, laboratorios, providencias estudiantiles, entre otras.
Se trata entonces, de comprender la complejidad nacional desde el pensamiento sistémico, en el seno del claustro universitario, para la búsqueda de propuestas, soluciones y orientaciones necesarias frente a las circunstancias adversas que atraviesa el país.
Es un reto histórico que debe convertirse en un acto de resistencia colectiva y consciente soportado en el liderazgo moral y cognitivo de la universidad venezolana, como faro ético de la nación.
En consecuencia, es necesario concebir desde la sabiduría, estrategias políticas para reafirmar el sentido nacionalista de la comunidad universitaria y avanzar juntos por la convivencia democrática y la paz en la Venezuela asediada.
Reconstruir el tejido de la comunidad universitaria y eregir con fuerza social el liderazgo universitario nacional, bajo las actuales condiciones sociopolíticas, exige pasar de la queja inocua, de la protesta agitadora y la politiquería confabulada; al indispensable diálogo y el encuentro nacional honesto, colectivo, creativo y unificador abocado a la cohesión social.
La universidad no es solo un conjunto de aulas, laboratorios, oficinas y conglomerado humano, es fundamentalmente, un tejido social. Es el espacio donde convergen y se promueve la pluralidad del pensamiento, el debate, la producción de conocimiento científico y el crecimiento humano. Convirtiendola en un motor del cambio social y el desarrollo socioeconómico.
ENTREVEO N° 160
Maracaibo, 08/06/2026
RDN
