“No juzguéis para que no seáis juzgado” (Mateo 7:1), es uno de los versículos de la Biblia más citados.
Este versículo se usa para promover la tolerancia de aquello que no es bíblico al seguir que siempre está mal juzgar.
Antes de juzgar, debemos entender el amor de Dios
Es importante recordar que Cristo murió por nuestros pecados. Romanos 5:8 dice: “Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”.
Esto significa que no somos quiénes para juzgar a nadie y debemos aprender de la tolerancia hacia quienes nos rodean.
Lo importante es seguir la palabra de Dios.

