Un nuevo operativo naval intensificó la escalada militar en el Caribe, dejando tres presuntos narcotraficantes muertos tras un ataque estadounidense en aguas internacionales del hemisferio occidental.
Según el Departamento de Guerra, el buque transportaba drogas. Además, la orden provino directamente del presidente Trump, quien lidera esta ofensiva antidrogas sin precedentes.
Desde septiembre, Estados Unidos ha destruido 18 embarcaciones en escalada militar en el Caribe. Por lo tanto, este último ataque eleva a 70 el número de muertos en la campaña regional.
Las imágenes del impacto circularon rápidamente en redes sociales. Aunque algunas fueron censuradas, muestran la precisión del misil guiado que alcanzó la lancha.
La escalada militar en el Caribe preocupa a organismos internacionales por sus posibles implicaciones legales y humanitarias
El Pentágono desplegó seis buques de guerra, además de cazas F-35 en Puerto Rico y el portaaviones USS Gerald R. Ford frente a Venezuela.
Maduro acusó a Trump de usar la lucha antidrogas como excusa para desestabilizar su gobierno en escalada militar en el Caribe. En consecuencia, EE.UU. realizó maniobras aéreas intimidatorias.
El mandatario venezolano negó vínculos con el narcotráfico. Asimismo, afirmó que su país es víctima del paso de cocaína colombiana sin consentimiento oficial.
Trump evitó confirmar una intervención militar directa. “No le voy a decir qué voy a hacer con Venezuela”, declaró en entrevista con CBS.
El líder republicano acusó al régimen chavista de “haber traído asesinos” a Estados Unidos, culpando además a las políticas migratorias de Biden.
Cada barco derribado, según Trump, representa la muerte de miles de estadounidenses. “Destruyen familias en todo el país”, afirmó con dureza.
Este nuevo episodio en la escalada militar en el Caribe reaviva el debate sobre la legalidad de los ataques en aguas internacionales.
Organizaciones humanitarias advierten, por su parte, sobre posibles violaciones a los derechos humanos en esta ofensiva naval sin precedentes.
La comunidad internacional observa con preocupación el aumento de tensiones entre Washington y Caracas, temiendo una escalada aún mayor.
El pueblo venezolano, atrapado entre acusaciones cruzadas, espera que la diplomacia prevalezca. Por ahora, la paz sigue siendo una esperanza urgente.ra que la diplomacia prevalezca sobre la fuerza. La paz sigue siendo urgente.

