El gobierno de Estados Unidos condicionó este jueves la estabilidad política en Venezuela a un proceso profundo que vaya más allá de la celebración de comicios, al señalar que la prioridad es la construcción de instituciones sólidas capaces de garantizar un sistema democrático sostenible.
Durante una entrevista concedida al periodista Scott Jennings, el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, delineó la hoja de ruta que Washington promueve para el país sudamericano, la cual se divide en tres fases fundamentales: estabilidad, recuperación y transición.
«Esa transición incluye elecciones […]. Para poder tenerlas se necesita una república duradera que pueda sostenerse. No queremos ver solo unos comicios; queremos ver una república duradera que requiera condiciones esenciales como la capacidad de contar los votos, partidos de oposición que puedan organizarse, y una prensa y medios libres», enfatizó el funcionario.
Un nuevo escenario en el sector energético
En el ámbito económico, Pigott calificó el reciente acuerdo petrolero como un «triunfo general», al asegurar que los recursos generados por la actividad se canalizan de manera directa hacia la población venezolana.
Según el portavoz, la privatización de los campos petroleros —anteriormente bajo el control de la administración de Nicolás Maduro, así como de actores externos como Irán, China y Rusia— busca incrementar la producción nacional. Asimismo, destacó que este esquema permite a Estados Unidos asegurar reservas estables y contener los precios de los combustibles, al tiempo que los fondos destinados a Venezuela apoyan el proceso de transición democrática.
Postura del Ejecutivo estadounidense sobre los plazos electorales
Las declaraciones de Pigott complementan la postura expresada recientemente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ratificó que en Venezuela «habrá elecciones», aunque reiteró que el momento actual resulta prematuro.
En una entrevista concedida a la revista Time, Trump destacó la participación de corporaciones energéticas estadounidenses como Exxon y Chevron en el mercado venezolano, y subrayó la cooperación con el actual gobierno encargado.
El mandatario estadounidense ya había señalado en septiembre desde la Casa Blanca que, si bien existe voluntad política para acudir a las urnas, el país aún requiere un proceso de maduración institucional previo a la convocatoria electoral. «Los sacamos de una dictadura y nos estamos entendiendo muy bien […]. Todavía no están preparados, pero esperamos poder hacerlo pronto», concluyó.
Fuente: El Cooperante

