En el estado Táchira, la estafa inmobiliaria en Táchira ha crecido un 60% durante el último trimestre, según alertó la Cámara Inmobiliaria regional.
Libo Puerto, presidente del gremio, explicó que de cada treinta denuncias recibidas, entre quince y dieciocho podrían estar relacionadas con esquemas fraudulentos de compraventa o alquiler.
Aunque el sector ha mostrado signos de recuperación tras la hiperinflación, este auge también ha traído consigo un aumento preocupante de prácticas engañosas en el mercado.
Puerto señaló que los estafadores actúan como intermediarios informales, sin credenciales ni respaldo profesional, lo que debería facilitar su identificación por parte de los compradores.
Sin embargo, el uso de redes sociales y perfiles falsos complica la detección, especialmente cuando las víctimas buscan soluciones rápidas y accesibles para su vivienda.
Estafa inmobiliaria en Táchira: el nuevo rostro del fraude habitacional
Los adultos mayores y los jóvenes que buscan independizarse son los blancos preferidos de la estafa inmobiliaria en Táchira, según detalló el vocero gremial.
Estos grupos, en su mayoría, no cuentan con asesoría legal ni experiencia previa, lo que los convierte en objetivos fáciles para los delincuentes digitales.
Los estafadores ofrecen propiedades inexistentes o duplicadas, piden adelantos en divisas y luego desaparecen sin dejar rastro, dejando a las víctimas sin recursos.
Puerto instó a verificar siempre la legalidad de los intermediarios y exigir documentación que respalde cualquier negociación inmobiliaria antes de entregar dinero.
También recomendó acudir a agentes registrados y evitar tratos informales, especialmente aquellos que se gestionan únicamente por redes sociales.
La estafa inmobiliaria en Táchira refleja una crisis de confianza que amenaza el derecho a una vivienda segura y digna para todos.
Es fundamental que las autoridades refuercen los mecanismos de control y sanción para frenar esta ola de fraudes que afecta a los más vulnerables.
Además, se necesita una campaña educativa que informe a la población sobre cómo identificar y evitar estos engaños antes de que sea demasiado tarde.
La vivienda no debe convertirse en una trampa. La estafa inmobiliaria en Táchira demuestra que la prevención, la información y la legalidad son claves para proteger a quienes buscan un hogar.
Porque detrás de cada estafa hay una historia rota. Y cada historia merece justicia, verdad y un techo seguro donde comenzar de nuevo.

