El Gobierno de Venezuela emitió este domingo un comunicado oficial de rechazo rotundo hacia las recientes afirmaciones del Primer Ministro de la República Cooperativa de Guyana, y es que la administración de Caracas denunció formalmente que estos pronunciamientos buscan predeterminar el esperado fallo de la CIJ sobre el Esequibo.
El canciller Yván Gil difundió el documento donde se califica la postura de Georgetown como una violación directa al vigente Acuerdo de Ginebra de 1966.
Asimismo, el texto oficial ratifica firmemente que el Estado venezolano jamás ha otorgado su consentimiento legal para la intervención de este tribunal internacional.
El comunicado enfatiza que la controversia fronteriza debe resolverse exclusivamente mediante canales políticos que garanticen un arreglo práctico y mutuamente aceptable.
Sin embargo, las autoridades locales criticaron con dureza que el gobierno vecino pretenda dar por sentado el dictamen de los magistrados internacionales.
Consecuencias políticas ante el esperado fallo de la CIJ sobre el Esequibo
Para la diplomacia venezolana, esta actitud del mandatario guyanés evidencia un total menosprecio hacia el derecho internacional y justifica las reservas de Caracas.
En consecuencia, la nación caribeña reiteró que no reconocerá ninguna sentencia que emita esta corte de justicia respecto a la Guayana Esequiba.
El Estado venezolano prefiere continuar apostando de manera decidida por una solución pacífica y negociada para mantener la estabilidad regional.
La misiva gubernamental concluye reafirmando la histórica proclama nacional que sostiene que el sol del territorio venezolano siempre nace en el Esequibo, esperando el fallo de la CIJ.
Finalmente, las autoridades hicieron un llamado internacional a respetar los mecanismos bilaterales de diálogo por encima de cualquier decisión judicial unilateral.
Las autoridades venezolanas reiteraron el llamado a respetar los mecanismos bilaterales de diálogo directo, descartando cualquier resolución judicial impuesta sin el consentimiento de Caracas.
Por último, la nación caribeña insistió en que una salida negociada y pacífica representa la única vía posible para garantizar la estabilidad regional.

