En medio de crecientes tensiones geopolíticas, Venezuela y Rusia consolidan su alianza con un mensaje claro: apuestan por el fortalecimiento de un mundo multipolar.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, conversó telefónicamente con Viacheslav Volodin, jefe de la Duma Estatal de la Federación de Rusia.
Durante el intercambio, ambos líderes reafirmaron su compromiso con la cooperación interparlamentaria y la defensa de la soberanía frente a amenazas externas.
Además, destacaron que la reciente aprobación del Tratado de Asociación Estratégica ha profundizado los vínculos políticos, económicos y culturales entre ambas naciones.
Fortalecimiento de un mundo multipolar frente a despliegues militares en el Caribe
Rodríguez denunció las operaciones militares de Estados Unidos en el Caribe como una violación al derecho internacional y a la Carta de las Naciones Unidas.
Según el parlamentario, el despliegue naval estadounidense representa una amenaza directa a la estabilidad regional y a la autodeterminación de los pueblos latinoamericanos.
Volodin coincidió en que el Caribe debe mantenerse como zona de paz, libre de intervenciones y provocaciones militares extranjeras.
Ambos líderes expresaron su rechazo a cualquier intento de desestabilización y reafirmaron su respaldo mutuo en foros multilaterales.
El fortalecimiento de un mundo multipolar implica, según Rodríguez, construir relaciones basadas en respeto, igualdad y cooperación entre Estados soberanos. Por ello, celebró que tanto los mandatarios Nicolás Maduro como Vladimir Putin compartan esta visión geopolítica en defensa del equilibrio global.
Además, resaltó que la alianza con Rusia incluye cooperación en energía, minería, transporte, comunicaciones, seguridad y lucha contra el terrorismo.
Putin ratificó esta semana el tratado bilateral, consolidando así un marco legal robusto para la expansión de proyectos conjuntos.
Frente a las tensiones con Estados Unidos, Venezuela busca aliados estratégicos que respalden su derecho a la autodeterminación y la paz regional.
El fortalecimiento de un mundo multipolar no solo es un ideal diplomático, sino una necesidad ante la creciente polarización internacional.
Es momento de que los pueblos defiendan su soberanía con alianzas transparentes, solidarias y respetuosas del derecho internacional. Solo así se podrá construir un orden global más justo, equilibrado y libre de hegemonías unilaterales que amenacen la estabilidad mundial.
