Donald Trump declaró a Nigeria como país de especial preocupación, tras denunciar el genocidio cristiano en Nigeria y exigir medidas urgentes ante la violencia religiosa.
A través de Truth Social, el presidente estadounidense afirmó que miles de cristianos están siendo asesinados por islamistas radicales en aldeas del norte del país.
Según cifras citadas por Trump, Nigeria concentra más de 3.100 asesinatos cristianos, comparados con 4.476 en todo el mundo durante el último año.
El genocidio cristiano en Nigeria desata presión diplomática y llamados a sanciones internacionales
Trump pidió al Congreso investigar el caso y recomendó suspender toda ayuda no humanitaria, además de aplicar sanciones específicas contra el gobierno nigeriano.
La Ley de Libertad Religiosa Internacional de 1998 respalda esta designación, aunque expertos señalan que Trump omitió procedimientos habituales para emitirla.
Organizaciones como Open Doors e International Christian Concern califican la situación en Nigeria como un genocidio cristiano silencioso que requiere acción urgente.
En los últimos años, milicias islamistas han incendiado templos, asesinado fieles y desplazado comunidades enteras mediante el terror en zonas rurales.
Líderes cristianos nigerianos y estadounidenses denuncian que no existe protección ni justicia para los creyentes, y exigen presión internacional.
Sin embargo, el gobierno nigeriano rechaza las acusaciones, atribuyendo la violencia a conflictos agrarios y étnicos, no a persecución religiosa.
Expertos advierten que en el genocidio cristiano en Nigeria, muchas víctimas también son musulmanas, lo que complica la narrativa oficial.
Analistas temen que la decisión de Washington agudice tensiones internas y regionales, aunque podría estimular reformas en derechos humanos.
La lista CPC incluye países como China, Rusia, Irán y Corea del Norte, todos con antecedentes en violaciones sistemáticas a la libertad religiosa.
Congresistas como Riley Moore y Tom Cole han urgido una investigación exhaustiva y sanciones si no hay avances en protección religiosa.
El genocidio cristiano en Nigeria pone a prueba la voluntad política global para defender la libertad de culto y los derechos fundamentales.

