Diversos colectivos sociales y culturales de Ecuador han manifestado este viernes su indignación, preocupación e incertidumbre tras la firma de decretos ejecutivos por parte del presidente Daniel Noboa. La medida, anunciada a finales de julio, oficializa la desaparición y fusión de varios ministerios y secretarías, reduciendo el número total de carteras de 20 a 14.
Los cambios más significativos en la estructura del Gobierno son los siguientes:
- El Ministerio de la Mujer y Derechos Humanos pasará a formar parte del Ministerio de Gobierno.
- El Ministerio de Cultura y Patrimonio Nacional se integrará en el Ministerio de Educación.
- El Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica se adherirá al Ministerio de Energía y Minas.
- El Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda se incluirá en el Ministerio de Transportes.
- El Ministerio de Turismo se vinculará al Ministerio de Producción.
Adicionalmente, las secretarías de Ecuador Crece sin Desnutrición Infantil; de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación; y de Inversiones Público Privadas también serán integradas en diversos ministerios.
La abogada y directora ejecutiva del Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer (Cepam), Daniela Pullas, aseguró que su organización está consternada por la materialización de esta decisión. Según el decreto presidencial, el Ministerio de Gobierno asumirá todas las funciones del Ministerio de la Mujer y Derechos Humanos, lo que, según Pullas, es un grave retroceso.
“Esto quiere decir que la protección que estamos dando nosotras a mujeres víctimas de violencia ya no existirá”, señaló. El Cepam, que firma acuerdos anuales con el Ministerio de la Mujer para recibir subvención pública y atender a mujeres con menos recursos, ve con incertidumbre la continuidad de su labor.
Pullas calificó las políticas de Noboa como “neoliberales que obviamente retrasan derechos y qué mejor que empezar con las más vulnerables”. Argumentó que la medida contradice el fin último del Gobierno de erradicar la violencia: “una mujer desprotegida y violentada tiene más riesgo de caer en bandas delictivas”.
Los colectivos ambientalistas, que protagonizaron varias protestas, también expresaron su profunda preocupación. Ricardo Buitrón, de Acción Ecológica, calificó la fusión del Ministerio de Ambiente con el de Energía y Minas como un “retroceso”.
“Debe haber un organismo independiente que realice el control ambiental”, señaló Buitrón, y añadió que la decisión responde a una estrategia para “desarmar los escasos controles ambientales e incidir sobre las organizaciones sociales. Quieren convertirnos en naciones exportadoras sin importar el costo”.
Por su parte, la abogada María Espina, activista de Amazon Frontlines en Ecuador, declaró que la situación “preocupa e indigna por la opacidad y falta de transparencia que esto va a generar”. Argumentó que el Ejecutivo avanza con normas que solo favorecen a las empresas extractivistas, mineras y petroleras, ya que “ven la naturaleza como una mera mercancía y no como un sujeto de derecho como dice la Constitución”.
AGENCIAS / RDN

