
Los habitantes de los sectores los Haticos y la Pomona, ubicados en la parroquia Cristo de Aranza, del municipio Maracaibo, se encuentran sumergidos en la basura y olores putrefactos por la no recolección de la misma. Vecinos alegan que ya llevan más de dos meses sin la recolección de la misma.
Los sectores más afectados son los de Pravia, La Milagrosa, El chocolate, frente al Liceo Jesús Enrique Lossada y San Vicente en Haticos por Arriba, mientras que en Pomona el sector más afectado resulta el sector los trasformadores, exactamente detrás de los mismos, donde el espacio se ha convertido en un basurero debido a que los camiones recolectores no pasan.

Durante la administración pasada del ayuntamiento maracaibero, el servicio de recolección no era muy constante, pero por lo menos pasaban alegan vecinos adyacentes a los sitios afectados. Pero luego de las elecciones del domingo pasado y donde ese dio un cambio de gobierno a nivel municipal el servicio está ausente, y la gente deposita la basura los lugares descritos.
Carolina Faneite, habitante del sector La Milagrosa comentó “Indistintamente exista un cambio de gobierno, el servicio debe reanudarse porque quienes sufrimos con los malos olores, moscas y montones de basuras somos los vecinos”.
“Siempre que hay un nuevo cambio de gobierno ocurren estas cosas, y los perjudicados somos los habitantes de los sectores, ya que esto traer enfermedades respiratorias y alérgicas”, recalcó Zulay González del sector Pravia.

Los vecinos de haticos por arriba y por abajo, también denuncian que llevan más de dos meses tragando humo a raíz de los constantes incendios que se generan en el vertedero de plásticos que está ubicado frente al terminal de Maracaibo.
Situación que genera mucho humo en el sector, y los vecinos están sufriendo de contantes enfermedades respiratorias, y afecta considerablemente a los niños.
Neider Escalona habitante del sector la Milagrosa, realizó un llamado a los entes competentes para que tomen carta en el asunto en el vertedero de plástico.






RDN.

