En el marco de la conmemoración de los 238 años del natalicio del General Rafael Urdaneta, la historiadora y cronista de Maracaibo, Ligia Berbesí de Salazar, ofreció una clase magistral titulada «Gobernar el Caos: El desconocido legado de Rafael Urdaneta como intendente del Departamento Zulia». La ponencia se llevó a cabo dentro del ciclo de foros «Descolonizar la Memoria», una iniciativa impulsada por la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo y el Concejo Municipal para revalorizar la historia local.
Durante su disertación, Berbesí —quien también se desempeña como representante de la Municipalidad en materia de patrimonio histórico— destacó que la labor administrativa y política del prócer zuliano ha permanecido invisibilizada a lo largo del tiempo. Explicó que esta revisión historiográfica responde a las orientaciones del alcalde Giancarlo Di Martino de promover un abordaje crítico de los acontecimientos pasados para comprender el presente de la región.

Una encomienda directa del Libertador
La historiadora enfatizó que la llegada de Urdaneta a la Intendencia del Zulia ocurrió por petición directa de Simón Bolívar en los primeros años del siglo XIX, en medio de una profunda coyuntura económica y social. Para 1824, el Departamento Zulia abarcaba una vasta extensión territorial que agrupaba a los actuales estados Táchira, Mérida, Trujillo, Falcón y Zulia.
«A Urdaneta le tocó gobernar en y desde el caos: no había arcas públicas, control militar, parque militar, escuelas ni hospitales. El país apenas salía de la Batalla Naval del Lago y enfrentaba la repentina muerte del gobernador Manuel Manrique», señaló Berbesí. Ante esta crisis, Bolívar confió en la capacidad de Urdaneta para reorganizar y estabilizar el territorio.
Aportes al fisco, la infraestructura y la gesta independentista
Pese a asumir de forma simultánea los roles de intendente, capitán general y gobernador, Urdaneta ejecutó medidas clave para restablecer el orden institucional. Ante la falta de recursos en la Hacienda Pública, destinó sus propios fondos asignados para el traslado desde Bogotá al pago de salarios de empleados públicos y militares. Asimismo, gestionó financiamiento externo para reactivar la infraestructura vial e impulsó, junto al geógrafo Agustín Codazzi, la apertura del canal de navegación para dinamizar el comercio marítimo.
Berbesí subrayó que, gracias a esta gestión fiscal y logística, Urdaneta logró cumplir con la solicitud del Libertador de conformar un contingente equipado para las campañas del Sur. De allí surgió el Batallón Zulia, conformado por 700 hombres que marcharon hacia la Batalla de Ayacucho y que posteriormente fueron bautizados por el Gran Mariscal Antonio José de Sucre como el Batallón «Vencedores en Ayacucho».
Aunque debió renunciar a la Intendencia en 1825 por motivos de salud, Urdaneta mantuvo el mando político y militar de la región hasta 1827. La Cronista de Maracaibo concluyó ratificando el compromiso de las autoridades locales por difundir este legado en centros educativos y espacios comunitarios para reivindicar la figura del héroe zuliano en la historia nacional.

