La ONG Human Rights Watch (HRW) denunció este jueves que los recientes bombardeos de Estados Unidos contra embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico en aguas venezolanas constituyen «ejecuciones extrajudiciales».
La organización advirtió que la Casa Blanca está ampliando su autoridad en este tipo de operaciones, lo que podría derivar en nuevas violaciones de derechos humanos, informó Europa Press.
“Los funcionarios estadounidenses no pueden ejecutar de forma sumaria a personas a las que acusan de tráfico de drogas”, señaló Sarah Yager, directora de HRW en Washington, y enfatizó que el combate al narcotráfico «no constituye un conflicto armado que permita eludir las obligaciones en materia de derechos humanos».
HRW revisó las imágenes difundidas por la Casa Blanca y determinó que «había menos personas a bordo de las embarcaciones de lo reportado y que la ubicación y el momento de los ataques no pudieron verificarlos de manera independiente».
La ONG indicó que los bombardeos se llevaron a cabo «sin intentar detener a los sospechosos ni minimizar los daños», lo que, según sus análisis, implica «violaciones al Derecho Internacional de los Derechos Humanos».
La organización también alertó que estos ataques se enmarcan en esfuerzos de la Administración Trump por «reducir la supervisión militar interna, debilitando protecciones clave para garantizar el cumplimiento del derecho internacional».
Yager instó a detener cualquier plan de bombardeos futuros y a que el Congreso «investigue» de manera transparente los procesos legales y de toma de decisiones detrás de estas operaciones.
Sobre los ataques
El 2 de septiembre, las fuerzas estadounidenses anunciaron la destrucción de una lancha cerca de aguas venezolanas que, según Washington, transportaba cocaína y fentanilo con destino a Estados Unidos, dejando un saldo de 11 fallecidos.
El hecho lo difundieron en un video publicado por el secretario de Estado, Marco Rubio, material que el gobierno de Nicolás Maduro calificó de “fabricado con inteligencia artificial”.
Días después, Trump confirmó un segundo ataque contra una embarcación que describió como “extremadamente violenta”, en el cual murieron tres presuntos “narcoterroristas” venezolanos.
Finalmente, el martes el propio mandatario reveló que hubo un tercer operativo que no se había hecho público. “Derribamos barcos. En realidad fueron tres, no dos, pero ustedes vieron dos”, dijo antes de partir a una visita oficial al Reino Unido.
Las operaciones han sido seguidas de incidentes adicionales que han crispado aún más la relación entre Caracas y Washington.
El 11 de septiembre, el Departamento de Defensa calificó de “provocador” el sobrevuelo de aeronaves militares venezolanas contra buques de EE. UU. en el mar Caribe. Dos días después, Venezuela denunció que marines estadounidenses abordaron “de manera hostil” a nueve pescadores que faenaban en aguas bajo su jurisdicción.
El oficialismo venezolano rechazó los señalamientos de la Casa Blanca y acusó a Estados Unidos de “fabricar provocaciones para justificar una agresión contra Venezuela”.
El Cooperante/RDN

