Marcos Tavares, exjugador brasileño que se convirtió en el mayor ídolo del fútbol en Eslovenia durante su trayectoria en el NK Maribor, ha dado un paso más allá de su éxito deportivo para impactar espiritualmente a la nación europea.
En un país marcado por un pasado comunista y donde menos del 1% de la población es cristiana, Tavares ha plantado una iglesia y recientemente bautizó a diez nuevos convertidos, señalando un verdadero despertar espiritual.
En entrevista exclusiva con Guiame, el ídolo del fútbol explicó que el bautismo es un momento de gran celebración, ya que representa la valentía de quienes deciden públicamente seguir a Jesús, a pesar de posibles reticencias familiares o sociales. “Para nuestra comunidad, es un avivamiento”, afirmó, destacando que en total su iglesia ya ha bautizado a más de 100 personas.
El ministerio comenzó modestamente en su hogar, cuando él y su esposa se reunían con otro jugador cristiano para estudiar la Biblia. Con el tiempo, el grupo creció y se convirtió en la International Christian Church The Way, con cerca de 80 miembros. Tavares enfatiza que la combinación de alimento físico y espiritual, junto con oración y ayuno, fue clave para tocar los corazones eslovenos.
Evangelizar en Eslovenia ha resultado un desafío
Evangelizar en Eslovenia ha resultado un desafío, ya que muchos habitantes no conocen a Jesús debido a la prohibición religiosa durante el régimen comunista. Marcos ha tenido que recurrir a dibujos y explicaciones sencillas para comunicar el Evangelio, enfrentando también prejuicios hacia las iglesias evangélicas, que a menudo las ven como sectas.
Su fama como futbolista ha sido una puerta para romper barreras y llegar a la gente. “Si yo fuera solo pastor, no me escucharían. Dios me dio la gracia de ser jugador y usar eso para abrir caminos”, explicó. Un gesto emblemático fue llevar en su camiseta la frase “Jesús es el camino” en esloveno, que mostraba tras anotar goles, captado por las cámaras nacionales.
La conversión de Marcos ocurrió en Malasia, donde jugaba y lo evangelizó otros jugadores cristianos. Tras aceptar a Jesús como Señor y Salvador, decidió usar su influencia para compartir la fe en Eslovenia, país al que llegó hace 17 años.
El testimonio de Tavares es un ejemplo de cómo Dios puede usar talentos y plataformas inesperadas para expandir el Evangelio, especialmente en lugares donde la fe cristiana es minoritaria y enfrenta resistencia cultural. Su ministerio continúa creciendo, con la esperanza de que más eslovenos conozcan a Jesús y experimenten un avivamiento genuino.
Este caso reafirma que la misión cristiana trasciende fronteras y que la iglesia debe ser creativa y valiente para alcanzar a quienes aún no han oído el mensaje de salvación. Marcos Tavares demuestra que el deporte puede ser una herramienta poderosa para el Reino de Dios, llevando luz y esperanza a nuevos pueblos.
Biblia Todo/RDN

