
En la capital zuliana y su punto neurálgico por el excelencia (Casco central) las nuevas autoridades municipales y regionales aún tienen una asignación pendiente para plantear una posible solución al crecimiento de economía informal, por medio de un sistema donde se involucre el sector público responsable y en el cual sean beneficiados todas las partes.
La Carta Magna, en su artículo 308 (Capítulo 1del régimen socioeconómico y la función del Estado en la Economía, del Título VI, «Del Sistema Socioeconómico») establece que «El Estado protegerá y promoverá la pequeña y mediana industria, las cooperativas, las cajas de ahorro, así como también la empresa familiar, la microempresa y cualquier otra forma de asociación comunitaria para el trabajo, el ahorro y el consumo, bajo régimen de propiedad colectiva, con el fin de fortalecer el desarrollo socioeconómico del país, sustentándolo en la iniciativa popular. Se asegurará la capacitación, la asistencia técnica y el financiamiento oportuno».
En el caso del centro marabino la economía informal arrastra fuertes dimensiones relacionadas al espacio socioproductivo, debate político, problemas de orden público, prostitución y trata infantil, venta de sustancias prohibidas y una de mayor complicación como el tema de la reubicación o en su defecto humanización de una condición laboral.

A lo antes expuesto vale la pena añadir que las pasada administración del exalcalde Willy Casanova y el exgobernador Omar Prieto fallaron en un intento por dizque depurar los vicios establecidos por años en tal locación, posible reubicación y hasta eliminar grupos irregularidades que según ellos atentaban contra los ciudadanos con el tema de la compra o venta de moneda nacional/extranjera.
Cruda perspectiva
Jesús Machado es un comerciante popular que hace vida detrás del centro comercial Plaza Lago y a su vez lidera una suerte de asociación en pleno proceso de registro formal compuesta según el por 130 personas que han encontrado en el hecho de colocar mesas para vender mercancía, una manera diaria de llevar sustento a casa sorteando en ocasiones según comentó sol, lluvia, presuntos maltratos o extorsiones de organismos de seguridad e incluso una diaria lucha constante contra otras grupos ya constituidos que intentan amedrentar a las minorías olvidando algo tan simple como que trabajo hay para todos, en un lugar que a simple vista parece estar impregnado de anarquía.

También Machado expuso con mucho pesar estar consciente de que la economía informal es un fenómeno que conlleva a la usurpación de los derechos de terceros, ocupación ilegal de espacios públicos, desorden y congestión de espacios urbanos, conflictos de intereses que dificultan el diálogo y propicia situaciones delictivas, produciendo descontento ciudadano.
Por tales causas es que le solicita en términos cordiales al alcalde Rafael Ramírez y al gobernador Manuel Rosales Guerrero, que con suma premura promuevan acciones que les permitan evolución de personas naturales a jurídicas colaborado así con el pago de impuestos al desarrollo de la región.
Otra caso que raya en lo conmovedor es el de Nairoby Urdaneta, una mujer que se considera una «Guerrera» por estar vendiendo productos de aseo personal de lunes a domingo desde la mañana hasta casi el anochecer para atender la solvencia económica de la casa, educación de hijos y proyectos de vida que como esposa aún aspira concretar a pesar del escenario adverso.

Urdaneta considera que su debut en el sector informal se dio por lo agudizado de la crisis económica nacional, lo que sin pena alguna refirió que trajo como consecuencia que exista demasiados buhoneros en plena Avenida Libertador o alrededores del centros comerciales: Las Pulgas, Redoma, Playitas, Simón Bolívar y en su caso particular Plaza Lago.
Sin perder la fe
Finalmente conversamos con un vendedor de frutas llamado Julio Tobila quien en resumidas cuentas y luego de ser la tercera generación de su familia que desarrolla actividades comerciales en el caso central mencionó, que hasta la fecha según su apreciación los 3 niveles de gobierno han dado soluciones ineficaces que no atacan, una larga lista de problemas de fondo encabezados por la organización que a su vez se desplaza hacia una enorme cuesta que remontar para revestir la condición de informal en una de empleo formal bajo una economía productiva.
Alexander Sanabria

