La defensa de Nicolás Maduro prepara una nueva estrategia para intentar frenar el proceso penal que enfrenta en Estados Unidos. Sus abogados argumentarán este miércoles que el exmandatario venezolano cuenta con inmunidad soberana y que, por ello, el caso por tráfico de drogas debe ser desestimado.
Maduro, de 63 años, se declaró no culpable de los cargos. Su abogado, Barry Pollack, también cuestionó las circunstancias de su captura durante una operación militar estadounidense realizada el pasado 3 de enero en Venezuela.
Según expertos consultados por Reuters, el argumento de inmunidad soberana enfrenta importantes obstáculos ante los tribunales estadounidenses. Estados Unidos no reconoce a Maduro como presidente de Venezuela desde 2019, un elemento que podría influir en la decisión del juez Alvin Hellerstein.
Inmunidad soberana será uno de los argumentos de la defensa
El principio establece que los jefes de Estado en ejercicio cuentan con protección frente a procesos judiciales en otros países. Sin embargo, los fiscales estadounidenses podrían sostener que Maduro no tiene esa protección debido a que Washington dejó de reconocerlo como mandatario venezolano.
Los antecedentes judiciales tampoco favorecen al exgobernante. Entre los casos citados por especialistas aparece el del exdictador panameño Manuel Noriega, quien intentó invocar inmunidad después de ser capturado por fuerzas estadounidenses y trasladado a Miami.
La defensa también podría cuestionar la legalidad de la captura de Maduro. Sus abogados plantearían que la operación violó el tratado de extradición existente entre Estados Unidos y Venezuela.
Sin embargo, los tribunales estadounidenses han establecido durante décadas que una captura irregular no necesariamente impide continuar un proceso penal. Esta doctrina se conoce como “male captus, bene detentus”, expresión que significa “capturado ilícitamente, detenido lícitamente”.
Ahora, el juez Alvin Hellerstein deberá evaluar los argumentos presentados por la defensa de Maduro. El caso podría convertirse en una prueba relevante sobre los límites de la inmunidad de los antiguos gobernantes extranjeros ante la justicia estadounidense.
RDN con información de Alberto News

