Autoridades sanitarias del estado Trujillo investigan una posible intoxicación que afectó a ocho trabajadores del Hospital Rafael Rangel, ubicado en el municipio Boconó, tras entrar en contacto con pacientes trasladados desde la parroquia Burbusay, localidad donde se registra un brote que ya supera la veintena de afectados desde el pasado 15 de octubre.
El grupo de trabajadores alcanzados por la emergencia está conformado por dos médicos, cuatro enfermeros y dos camareras. Según reportó el diario regional Los Andes, los profesionales de la salud presentaron síntomas como náuseas, mareos, malestar general y dificultad respiratoria inmediatamente después de recibir a tres pacientes provenientes del foco inicial.
Atención de emergencia y estado del personal
Tras manifestar la sintomatología, los trabajadores fueron atendidos bajo los protocolos de seguridad biológica e intoxicaciones. Recibieron oxigenoterapia y permanecen bajo observación médica estricta. Fuentes del centro asistencial confirmaron que todos se encuentran fuera de peligro.
Operatividad restringida
Como medida de contingencia para resguardar a usuarios y al resto del personal, la directiva del hospital acordó limitar sus operaciones. Actualmente, el centro médico funciona de manera parcial y atiende de forma exclusiva el área de emergencias, mientras se llevan a cabo las labores de descontaminación y control ambiental.
Origen en estudio
Hasta la fecha, ningún organismo oficial ha emitido un informe definitivo sobre la causa exacta de los incidentes. Entre las hipótesis preliminares que manejan los equipos de investigación cobra fuerza la inhalación o exposición a una sustancia química no identificada.
El evento en el hospital se suma a la cadena de afectaciones iniciada en el liceo Padre Durán de Burbusay, cuyos síntomas se extendieron posteriormente a los hogares de varios estudiantes del sector. Las investigaciones de campo continúan para determinar la fuente del agente contaminante.
Fuente: El Cooperante

