El ejército israelí ha revelado un plan para trasladar a la población civil palestina del norte de la Franja de Gaza hacia el sur, una medida que precede a una nueva ofensiva militar en la ciudad de Gaza. El anuncio no especifica un cronograma, pero se produce en medio de una intensificación de las operaciones en barrios como Zeitoun y Shejaiya.
El Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha descrito la ciudad de Gaza como el «último bastión» del grupo militante Hamás y ha asegurado que los palestinos serán reubicados en «zonas seguras». Por su parte, el Ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó que se encuentran en la fase final de las discusiones para concretar el plan de ofensiva.
En un intento por aliviar la grave crisis humanitaria, la agencia militar israelí COGAT informó que el suministro de tiendas de campaña y otros equipos de refugio se reanudará en Gaza. Estos materiales serán distribuidos por la ONU y organizaciones de ayuda internacionales, tras una inspección por parte del Ministerio de Defensa de Israel en el cruce de Kerem Shalom.
Mientras el gobierno israelí se prepara para esta nueva fase de la guerra, un grupo que representa a las familias de los rehenes en Gaza ha convocado a los ciudadanos a una manifestación este domingo. El objetivo es presionar por un acuerdo que ponga fin a la guerra y logre la liberación de los rehenes restantes.
El 7 de octubre de 2023, 251 personas fueron tomadas como rehenes en los ataques de Hamás contra el sur de Israel, que también causaron la muerte de unas 1.200 personas. Las autoridades israelíes estiman que, de los 50 rehenes que aún permanecen en Gaza, solo 20 continúan con vida.
Por su parte, la ofensiva israelí en la Franja de Gaza ha cobrado la vida de más de 61.000 palestinos, según el Ministerio de Salud de Gaza dirigido por Hamás. Estudios independientes han indicado que el número real de víctimas podría ser considerablemente mayor.
DW / RDN

