La inflación en Estados Unidos continuó su tendencia al alza en septiembre impulsada por el fuerte encarecimiento de la energía, situándose en un 3,7 % interanual y aumentando la presión económica a pocas semanas de las elecciones legislativas de medio término.
Según el informe publicado este miércoles por la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un incremento mensual del 0,6 %, tras haber variado un 0,4 % el mes anterior. El dato anual superó las proyecciones de Wall Street y de los analistas, quienes anticipaban un repunte más moderado, cercano al 3,6 %, frente al 3,4 % registrado en agosto.
Reacción de los mercados y la Reserva Federal
Las cifras cayeron como un jarro de agua fría en el mercado financiero, provocando un repunte inmediato en los rendimientos de la deuda pública. La rentabilidad del bono del Tesoro a diez años —referencia clave del mercado— se disparó hasta el 5,32 %, frente al 5,21 % registrado al cierre de la jornada previa.
Pese a la decepción en los mercados, no se prevé que la Reserva Federal (Fed) altere abruptamente su hoja de ruta sobre los tipos de interés. Tras el reciente incremento en los tipos de referencia, varios miembros del Comité de Política Monetaria (FOMC) han indicado que no contemplan un nuevo ajuste en su próxima reunión del 27 y 28 de octubre, si bien un sector de los inversores aún descuenta un alza adicional de 0,25 puntos básicos.
El petróleo y el conflicto en Oriente Medio como detonantes
El incremento en el costo de vida se explicó en gran medida por la volatilidad energética: los precios de la gasolina aumentaron un 9,1 % en solo un mes, representando más de la mitad del alza general del IPC. Si se excluyen los alimentos y la energía, la inflación subyacente mostró un comportamiento más estable, subiendo un 0,3 % mensual y un 2,6 % interanual.
En el acumulado de los últimos doce meses, la energía acumula un alza superior al 20 %, con el diésel disparándose casi un 75 %. Esta escalada responde al impacto geopolítico de la guerra emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán y sus severas perturbaciones al comercio global, acentuadas por el bloqueo del estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que transita cerca del 20 % de los hidrocarburos mundiales.
Tensión política en vísperas electorales
El repunte inflacionario irrumpe en un momento clave para el panorama político estadounidense. Con los comicios de medio término fijados para el 3 de noviembre, el costo de la vida y el precio del combustible se consolidan como ejes centrales del debate, en una contienda donde el presidente Donald Trump y el Partido Republicano se juegan la mayoría y el control del Congreso.
Fuente: DW

