Se le ha tildado de xenófoba, lo cual es cierto, a decir de su comportamiento, sin embargo, todo hecho tiene sus dos caras y en esta oportunidad, presentamos la otra cara de la moneda, la versión y el sentir de la muchacha chilena que reconoce abierta y públicamente que «cometió un error» al asumir esa actitud contra un taxista de un país hermano. Aquí su relato.
«Tengo pánico, me han amenazado de muerte, han venido a buscarme a mi casa; a una niña la golpearon por acá cerca, porque creían que era yo…» cuenta Constanza Ruiz Bastén, chilena de 26 años que agredió verbal y físicamente a un taxista venezolano, cuyo ataque quedó grabado en video y le dio la vuelta al mundo.
A Constanza se le vino el mundo encima y ahora paga las consecuencias de sus actos. Dice estar arrepentida y desea ofrecer disculpas públicas al venezolano agredido: «Estoy muy asustada, tengo mucho miedo. Incluso en las noches despierto y pienso a veces en matarme”.

Ruiz Bastén insiste en disculparse con Deivis Agüero, barquisimetano víctima de su acción xenófoba, pero, afirma que Agüero la bloqueó en su dispositivo movil: «Yo estoy dispuesta a pagar lo que tenga que pagar y quiero pedir disculpas públicas al caballero en persona”.
Pero ¿Qué la llevó a actuar así?
Constanza concedió una entrevista con el diario El Mercurio, donde ofreció detalles de su triste historia. La muchacha ha logrado encarrilar su vida, después de vivir momentos tortuosos y desagradables, cuyas secuelas, pese a rehabilitarse, aún afloran, entre ellas la agresividad.
Tiene 26 años y estudia cuarto año en la carrera Ciencias del Deporte y Actividad Física en la Universidad de las Américas. Pero, no llegó ahí por el camino más fácil. Constanza tuvo una infancia y una juventud muy difícil.

«Ese día presenté tesis, fue un día de mucha tensión, pero, lo que ocurrió allí es que el señor utilizó una frase que aquí en Chile no se le dice alegremente a una mujer… Él me dijo ‘mi amor, siéntante aquí adelante’ yo lo malinterpreté, porque aquí es un irrespeto que te diga así un extraño y más aún si es mayor que tú».
Indudablemente, por un tema cultural se generó el malentendido que, sin embargo, no justifica la acción de la mujer. Pero, ella cuenta que fue que se «aterró» porque, en Chile hay mucho miedo con venezolanos vinculados con el Tren de Aragua.
¿Cargaba la chica un ‘fierro’?
Ella asegura que no. Un fierro es un arma de fuego conocida así en Chile. Ella contó a El Mercurio, que lo que hizo fue ‘simular’ delante del taxista que tenía un fierro, porque tenía miedo y lo acuso falsamente de acoso sexual, reacción que también Constanza atribuye al pánico que sintió cuando le descubrió a Agüero su acento venezolano. «Lo del fierro no era verdad, simplemente me asusté y dije esa tontera».

Constanza está clara de que Agüero la denunció y sabe que el material audiovisual es una evidencia lapidaria en su contra. Está dispuesta a asumir lo que le corresponda, pero, insiste en ofrecerle disculpas personalmente al agraviado.
“Hablé con él por teléfono y le mandé mensaje. Le pedí disculpas, le dije que igual estaba siendo amenazada y me bloqueó”.
Historia difícil
La mujer relata que estuvo internada en el Sename (Centro de salud mental) desde los 13 a los 18 años y que también vivió en la calle: “Nunca conocí a mi papá, nunca nadie me dio valores, yo me quedé sola, viví en la calle y me pasaron cosas. Yo vivía en el Cementerio General, viví en Los Rucos, en La Parinacota, (Lugares peligrosos en Santiago) estuve así durante un año y medio”.
“Cometí errores -admite- me metí en la drogadicción. Fui consumidora de pasta base y cocaína, pero me recuperé, salí adelante, me rehabilité”.
«Ando a la defensiva a veces»

Si bien indica que “no justifico los golpes”, expresa que su “vida ha sido superfuerte igual. A veces ando con rabia, me frustro, y no sé qué me pasa, pero como que me descompongo, ando como a la defensiva (…) Todos me han dado la espalda, hasta mi familia”.
Insiste en que se sintió en peligro. “Me decía ‘mi amor’ (…). Era mucha la… que súbete adelante, que súbete adelante, entonces yo me subí no más. La embarré con no haberme bajado del auto”, reconoce.
Ruiz Bastén precisa que la gente la empezó a reconocer el viernes. “Entonces no salí más de mi casa, apenas he comido. Se me vino el mundo encima con todo esto”. Detalla que cerró sus redes sociales. “Me llegan correos con amenazas”, afirma.
En ese sentido, Constanza interpuso una denuncia por amenazas de muerte y hostigamiento que ha recibido desde que se viralizó el hecho.
Ernesto Ríos/CNP: 19.968/Con información de Versión Final

