Una intensa actividad tectónica sacudió diferentes puntos del planeta en las últimas horas. Agencias sismológicas internacionales reportaron la ocurrencia de dos fuertes sismos en Japón y Venezuela de forma casi simultánea, movilizando a los cuerpos de rescate y emergencia en ambos hemisferios debido a los considerables daños materiales y reportes preliminares de heridos.
En el norte de la nación asiática, un terremoto de magnitud 6,9 afectó severamente a la localidad de Hashikami, en la prefectura de Aomori.
La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) detalló que el epicentro se localizó frente a la costa de Iwate, a una profundidad estimada de 50 kilómetros. A pesar de la fuerte intensidad del movimiento en el país nipón, los sistemas automatizados no emitieron alertas de tsunami para las costas del Pacífico.
En paralelo, la emergencia se extendió al continente americano, donde el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró un devastador evento en el centro-norte venezolano.
La medición técnica estandarizó el sismo en una magnitud de 7,1, situando su epicentro a 21 kilómetros de Montalbán, en el estado Carabobo.
El temblor, sentido en más de seis estados, provocó el colapso de múltiples edificaciones en Caracas, deslizamientos de tierra y heridas a decenas de ciudadanos, una situación que ha sido ampliamente documentada a través de videos en plataformas digitales.

